Una mujer indígena vende flores en el mercado de la localidad de San Juan Sacatepéquez en Guatemala donde el socialdemócrata Bernardo Arévalo asumió la presidencia el pasado 15 de enero tras afrontar, hasta el último minuto, un ataque judicial por parte del Ministerio Público y sabotaje por parte del Poder Legislativo para impedir su toma de posesión. La comunidad indígena respaldó al presidente Arévalo con una protesta que duró más de cien días. Foto por: MARTIN BERNETTI / AFP/ LA PRENSA.
Galería | Resistencia indígena en Guatemala
Por más de 100 días los pueblos indígenas de Guatemala resistieron en protestas pacíficas dando todo su apoyo al recién electo presidente Bernardo Arévalo
Los indígenas recorrieron más de 200 kilómetros desde sus ancestrales pueblos hasta llegar a la capital guatemalteca y por más de 106 días mantuvieron un plantón frente al Ministerio Público donde se encuentran las oficinas de la fiscal general, Consuelo Porras a quien los indígenas ven como una de las principales personas que está socavando la democracia en el país.
Su protesta, dijeron, no es para apoyar a algún partido político o un presidente, sino para exigir un estado de derecho democrático que les brinde las condiciones por igual como ciudadanos de Guatemala. No piden nada regalado, todo lo contrario, exigen condiciones para trabajar y se respeten sus derechos como indígenas.
Guatemala tiene una población de 14.9 millones de habitantes. De esta cantidad 6.5 millones (43.75% de la población) pertenecen a los pueblos mayas que están divididos en Achi´, Akateko, Awakateco, Chalchiteco, Ch´orti´, Chuj, Itza´, Ixil, Jacalteco, Kaqchikel, K´iche´, Mam, Mopa, Poqoman, Q´anjob´al, Q´eqchi´, Sakapulteco, Sipakapense, Tektiteko, Tz´utujil y Uspanteko. También hay Garífuna, Xinka y Creole.
Los indígenas siguen siendo la raza más marginada en la sociedad guatemalteca, en materia de salud, educación, empleos, sobre todo para las mujeres indígenas. Esto se debe al racismo estructural donde se encuentran la base de la desigualdad y la exclusión social. Los indígenas no representan más del 15 por ciento de diputados y funcionarios públicos de alto rango. Esto hace que prevalezca una gran brecha social entre los pueblos indígenas y resto de la sociedad guatemalteca.
Durante su protesta pacífica, los movimientos indígenas tuvieron que superar muchas adversidades como acoso y asedio, muestras de rechazo y hasta intentos por desalojarlos, pero la población contribuyó de forma masiva a respaldarlos y brindar apoyo logístico como alimentos y medicinas, toldos y frazadas para soportar las gélidas temperaturas.
Este gran sector de la población ha depositado muchas expectativas al nuevo presidente Bernardo Arévalo quienes esperan que su mandato sea de un gobierno inclusivo, que les brinde los espacios que han perdido en la sociedad guatemalteca.
Indígenas se toman un descanso después de una manifestación para exigir la renuncia de la fiscal general Consuelo Porras y del fiscal Rafael Curruchiche frente al Ministerio Público en la Ciudad de Guatemala. Las autoridades indígenas mantuvieron una resistencia pacífica que alcanzó los 106 días para impedir lo que denunciaron como un «golpe de Estado» contra el presidente electo Bernardo Arévalo. Foto por: Johan Ordóñez /AFP/ LA PRENSA.Miembros indígenas de organizaciones sociales durante una vigilia para apoyar la democracia frente al Palacio Nacional de la Cultura, antigua sede del Gobierno en la Ciudad de Guatemala. Las protestas de los pueblos indígenas fueron fundamental para apoyar al socialdemócrata Bernardo Arévalo. Foto por: Martin Berneti / AFP/ LA PRENSA.Una mujer indígena camina por el mercado de flores y frutas en la localidad de San Juan Sacatepéquez en Guatemala. Este sector de la población ha sido marginado históricamente por los gobernantes y la sociedad guatemalteca. Confían que el nuevo presidente gobierne también para los pueblos indígenas. Foto por: Martin Bernetti / AFP/ LA PRENSA.Indígenas guatemaltecos que portan máscaras tradicionales Q´eqchi´ Achi ´participan en la llamada «Marcha por la Democracia» en la Ciudad de Guatemala en respaldo a Bernardo Arévalo quienes por más de cien días de resistencia pacífica protestaron frente al Ministerio Público de esta ciudad. Foto por: Martin Bernetti / AFP/ LA PRENSA.Los indígenas tienen muchas expectativas con el nuevo mandatario Bernardo Arévalo, sin embargo, entre los 14 miembros de su gabinete solo hay una mujer indígena que asumió el cargo de ministra del trabajo y previsión social, Miriam Roque. Foto por: Martin Bernetti / AFP/ LA PRENSA.Mujeres indígenas guatemaltecas participan en la llamada «Marcha por la Democracia». Las mujeres indígenas son el género más afectado en la sociedad guatemalteca. Este sector de la población pretende que sus derechos como ciudadanos sean reivindicados por el nuevo mandatario Bernardo Arévalo. Foto por: Martin Bernetti / AFP/ LA PRENSA.Indígenas guatemaltecos en una marcha contra las acciones del Ministerio Público en contra del electo presidente Bernardo Arévalo. Los indígenas portan en sus manos sus varas ancestrales que representan la responsabilidad, el equilibrio en la comunidad y la justicia frente a las situaciones que se presenten. Foto por: Martin Bernetti / AFP/ LA PRENSA.El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo (izq.), y la vicepresidenta Karin Herrera (centro), participan en una ceremonia indígena maya celebrada en su honor en el sitio arqueológico de Kaminaljuyú, en la ciudad de Guatemala. El nuevo presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, dijo que se enfrentaba a «desafíos monumentales» para detener la corrupción que ponía en riesgo la democracia de su país. Foto por: Emmanuel Andrés / AFP/ LA PRENSA.Arévalo reconoció que quedó «en deuda con la pluriculturalidad” del país al nombrar solo a una mujer indígena en su gabinete, pero prometió su intención de incorporar a estos pueblos en otros niveles de gobierno. Foto por: Emmanuel Andrés / AFP/ LA PRENSA.Guatemala es el hogar de 24 grupos étnicos. Los gobiernos de turno han adoptado la declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas pero todo eso ha quedado en papel. Con la llegada al poder de Bernardo Arévalo las expectativas de este sector de la población son mayores, esperando un verdadero cambio inclusivo con su nuevo gobierno. Foto por: Emmanuel Andrés / AFP/ LA PRENSA.Los indígenas celebran una ceremonia maya en honor del nuevo presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo en el sitio arqueológico de Kaminaljuyú, en la Ciudad de Guatemala. Foto por: Emmanuel Andrés / AFP/ LA PRENSA.La población indígena en Guatemala es de 6,5 millones (43,75%) distribuida en 24 grupos étnicos. Este amplio sector espera un gobierno inclusivo, participativo, que restaure sus derechos que por años han sido marginados. Foto por: Emmanuel Andrés / AFP/ LA PRENSA.
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