Julio Moya, el lanzador más dominante de los años ochenta en el país.

Así fue como Julio Moya estableció el récord de 0.14 en efectividad

En aquella temporada, Moya solo permitió dos carreras en 128 innings de trabajo y esas dos anotaciones en un principio eran sucias

Los años pasan y el récord de 0.14 de efectividad impuesto por Julio Moya parece tornarse más brillante con el tiempo. Es curioso, pero Moya fue tan espectacular como lanzador, que coleccionó una temporada de 21 victorias, capturó cuatro triunfos en un Mundial, tiró nueve lechadas en una campaña, acumuló tres ganados y un salvamento en una Final y cerró con promedio de 1.89 en carreras limpias en unos Juegos Centroamericanos y del Caribe donde los pítcheres fracasaron.  

Puede interesarte: Óscar Duarte enviará una oferta formal a Keylor Navas para ficharlo al América

En noviembre de este año, el récord cumplirá 40 años de haber sido impuesto y en términos objetivos, nunca ha estado en peligro, ni siquiera ahora, cuando en una decisión errática de los dirigentes del beisbol, se utiliza el número siete como múltiplo para la efectividad de los lanzadores, perdiendo de vista que el nueve es un concepto, independientemente de los innings de un juego. En el mundo del beisbol se multiplican las carreras por nueve y se dividen entre el número de innings lanzados para sacar el promedio de efectividad. Solo aquí se hace por siete y eso altera los récords.

No obstante, es muy difícil por no decir imposible que veamos a algún lanzador poniendo en peligro el registro de Moya. “Creo que morirán mis nietos y mis bisnietos y ese récord va a seguir”, profetiza Moya, un señor de 69 años que desde hace un buen tiempo batalla con problemas de salud, pero que mantiene intacto el orgullo por la carrera que hilvanó a partir de 1976, pero que lesiones y su falta de disciplina la acortaron abruptamente en 1985, a pesar de fallidos intentos por darle continuidad en las temporadas de 1986 y 1987, cuando dobló la página, después que falló incluso un tratamiento que se aplicó en Cuba a su brazo.

Aquel año (1984) Moya logró una triple corona con 12-2 y 0.14 en efectividad, más 95 ponches. En los 128 innings que lanzó, solo permitió dos carreras limpias que le fueron anotadas por el Bóer el 23 de noviembre: base por bolas a Roberto Espino, hit de Calixto Vargas. Un pasbol y avanzan los corredores. Sencillo de Róger Guillén y anotan los dos. Hasta ese momento, las carreras son sucias por la falla del receptor. Sin embargo, Rafael Obando conecta otro sencillo y Rafael Torres agrega uno más para limpiar las carreras.

Al final, los Leones ganaron aquel juego 6-2, pero después de ese momento de fragilidad, Moya respondió con una hilera de 93.1 episodios sin tolerar carrera limpia, en un alarde de dominio que se extendió incluso a la Selección Nacional porque fue el mismo año en el que Julio logró la única victoria nica en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles y las cuatro en el Mundial de Cuba, con un plantel que ganó cinco juegos entre todos.

“Hay gente que habla de la bola era muerta y que no viajaba, pero yo siempre he dicho que olvidan que jugábamos con bate de aluminio y si era tan fácil, por qué no hubo más pítcheres con 0.14 de efectividad si todos lanzábamos con la misma pelota”, cuestiona Moya. Desde entonces han pasado 39 años y en realidad, el registro de Moya nunca ha sido atacado. La mayor amenaza la tuvo un año después (1985) cuando Claudio Ulloa del Frente Sur registró 0.98 y Romualdo Caballero del León, quien en 2003 tuvo 0.94.

Antes de que Moya lograra su 0.14 en 1984, Sergio Lacayo logró ese mismo registro, pero no fue en los Campeonatos de Primera División (que iniciaron en 1970), sino en la Liga Interdepartamental en 1969 con el equipo Nicaragua Sugar State y en menos episodios. Sergio tuvo una carrera limpia en 63 innings para 0.1429. Moya tuvo dos limpias en 128 entradas para 0.1406, así que no hay dudas que el derecho de la comarca La Fuente, en el municipio de La Paz Centro, León, es el dueño del récord nacional.

Deportes Julio Moya archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí