Wilton López trabajando en la temporada del 2012 con los Astros de Houston en las Mayores. LA PRENSA/ARCHIVO

Wilton López, el mejor pelotero leonés en la historia del beisbol nacional

Se trata sin lugar a dudas del jugador leonés de mayor nivel en todos los tiempos, un legítimo big leaguer

Desde Francisco “El zurdo” Dávila hasta Epifanio Pérez, pasando por René «El Ñato» Paredes, Antonio Chévez, Julio Moya y Julio Juárez, León ha sido siempre una cantera de brazos extraordinarios.

Sin embargo, el lanzador leonés de mayor estatura en la historia del beisbol nacional, es sin duda Wilton López o Aristides Sevilla, quien se estableció como estrella en la pelota pinolera y también se sostuvo en las Grandes Ligas.

Nacido en Rota, León, López debutó con los Leones en la temporada del 2001 y aunque joven y con un trabajo breve de solo 7.1 innings y 0-0 y 4.91, era muy evidente su potencial. En el 2002 tuvo 4-3 y 3.44 con cinco juegos salvados.

Su físico atlético y su bola rápida sobre 90 millas, lo mismo que un temible slider, al igual que sus acciones sueltas y su valentía, le llamaron la atención a los Yanquis y fue firmado ese año, llegando hasta la categoría Clase A fuerte.

López trabajó con los Leones en el 2003 y pese a registrar balance de 6-8 y 2.49 en la campaña regular, su figura se agigantó en la postemporada, al extremo de conseguir 3-0 y 2.18 en la etapa semifinal y 2-0 y 0.51 en la Final ante Granada, vencido por los Leones.  

Wilton no se sintió cómodo en los Yanquis y decidió regresar al país, donde logró récord de 8-3 y 2.09 en el 2004. Y tras reponerse de un balance de 4-6 y 4.37 en la temporada del 2005, saltó a un magnífico 12-1 y 2.07 con el Bóer en el 2006, equipo al que había ayudado a ganar el título en el 2005 como refuerzo.   

Wilton logró ser retirado de la lista de restringidos en el 2007 y fue firmado por San Diego, quien lo puso directamente en Clase A alta, donde tuvo 2-1 y 2.64. Ese mismo año, 2008, pasó a AA y en breve tiempo a AAA, en un avance apurado. 

Y cuando las Grandes Ligas parecían algo real, curiosamente los Padres lo dejaron libre y al estar disponible, el equipo de Houston lo agarró y tras una labor de 4-5 y 4.73 en AA, lo hicieron debutar el 28 de agosto del 2009.

López fue saludado con violencia por Arizona, que le hizo seis carreras con ocho hits, entre ellos tres jonrones en cuatro episodios, en una derrota 14-7 de los Astros en el Chase Field, de Phoenix.

Sin embargo, luego vendrían tres temporadas magníficas para Wilton en Grandes Ligas: 5-2 y 2.96 en 67 entradas en 2010; 2-6 y 2.79 en 71 innings en 2011 y 6-3 y 2.17 en 66 episodios en 2012, jugando un rol importante en el bullpen del equipo texano.

Su mejor año fue 2010. El nivel de dominio fue tal, que solo uno, de 33 corredores encontrados en base al relevar, le anotó. Su whip fue de 1.06 y propinó diez ponches por cada base por bolas que otorgó.

Para situar en perspectiva a López, solo Dennis, Padilla y Benard, tuvieron más campañas buenas que él, y cerró con marca de 16-17 y 3.54 en 305.1 innings en su carrera, concluida con Colorado, aunque militó con Toronto en las Menores.

A nivel local tuvo 55-28 y 2.80 en 630 innings. En 2017 fue el Jugador Más Valioso en el Pomares con registro de 15-5 y 2.52. Ahora está dedicado a su negocio de entretenimiento Luna Aqua Park en la ciudad de León.

Ahora que se construye el estadio de León su nombre fue mencionado como candidato para bautizar así el coloso occidental, pero el gobierno decidió llamarlo Rigoberto López Pérez, generando encontradas reacciones.

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