En diciembre, presos políticos del Sistema Penitenciario Jorge Navarro protagonizaron una huelga de hambre en protesta por las condiciones carcelarias. Sin embargo, la respuesta de las autoridades del penal incluyó maltratos y torturas, evidenciando la violación de su derecho a la protesta.
El Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas ha documentado que las demandas de los presos eran exigir mejoras en su alimentación, el respeto a sus horas de descanso nocturno, acceso a patio sol, material de lecturas y «un trato más humano y digno por parte de las autoridades».
«Estas personas permanecieron hasta 11 días sin recibir paquetes ni artículos de higiene personal, lo cual viola gravemente sus derechos al exponerlos a enfermedades por falta de elementos básicos para su aseo. También se sabe información de que recibieron fuertes golpizas, malos tratos y torturas», documentó el Mecanismo.
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“Cuando nos enteramos que algunos habían sido trasladados a máxima seguridad comenzó la zozobra, la espera agonizante del día de la visita, para saber si el nuestro, nuestro preso político, era uno de ellos. Nosotros estamos amenazados, nos dicen que si denunciamos ellos lo pagan, y por eso no podemos gritar a los cuatro vientos lo que ellos sufren en esas malditas celdas de la dictadura”, expresó una de las familiares que confirmó las nuevas agresiones contra los presos políticos.
Durante casi seis años de resistencia ciudadana, el régimen ha mantenido a decenas de presos políticos que han protestado en diversas ocasiones exigiendo un trato carcelario digno. La respuesta de las autoridades no ha variado y, en algunos casos, se ha recrudecido, resultando en el fallecimiento de reos políticos, como en el caso de Eddy Montes en 2019.
Joseling Campos lleva 145 días detenida
La activista feminista y estudiantil, Joseling Mayela Campos Silva, lleva 145 días detenida en el Sistema Penitenciario de Mujeres La Esperanza. Su arresto tuvo lugar tras la confiscación de la antigua Universidad Centroamericana (UCA), donde también fueron detenidas las activistas Adela Espinoza Tercero y Gabriela Morales.
Antes de su detención arbitraria, Campos grabó un video que se difundió en redes sociales, donde afirmaba que sería arrestada debido a la presencia de policías afuera de su vivienda. Además, su pareja, Josseth Daybi Miranda Rodríguez, también fue secuestrado.

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Campos Silva, estudiante de tercer año de Ingeniería Civil en la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), se unió a las protestas civiles contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en 2018. Sin embargo, había mantenido un perfil bajo debido a que estudiaba en una universidad pública y temía sufrir represalias políticas.