La activista Brenda Lee Baldelomar, detenida de manera arbitraria durante la represión de la conmemoración de los cinco años de la lucha ciudadana, enfrenta ahora 270 días tras las rejas en las celdas del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Con 48 años de edad, la familia de Brenda ha denunciado en reiteradas ocasiones las múltiples enfermedades que padece y la falta de atención adecuada por parte de las autoridades carcelarias al servicio del régimen.
Esta presa política fue detenida por agentes de la Policía el 17 de abril de 2023, cuando se dirigía a una consulta médica en el departamento de Chinandega, su lugar de origen. Posteriormente, fue trasladada al Distrito Tres de Managua. La inquietud de los cercanos a Baldelomar se intensifica, considerando sus problemas de salud crónicos, que incluyen hipertensión, afectaciones en el colon, problemas cardíacos y migrañas.
«Es molesto porque ella no ha cometido ningún delito. Uno siente cólera. Han estado jugando con nosotros», expresó uno de los hijos de la presa política a LA PRENSA. La familia ha vivido momentos de incertidumbre, ya que las autoridades carcelarias, al servicio del régimen, no han proporcionado información clara sobre la situación de su madre. En la actualidad, Brenda Lee Baldelomar se encuentra recluida en la Cárcel de Mujeres La Esperanza.
Anteriormente, Baldelomar fue miembro del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), pero se retiró de la política. No obstante, esto no la detuvo para unirse a la demanda de libertad y justicia para Nicaragua, además de denunciar los crímenes perpetrados por la dictadura.
