Beyker Enrique Ferreti Hernández es un preso político de 23 años que lleva 425 días detenido en las celdas del Sistema Penitenciario Jorge Navarro, conocido como La Modelo. Su arresto se produjo el 20 de octubre de 2022 y posteriormente lo condenaron a quince años de prisión por el asesinato del bebé Teyler Lorío Navarrete, que fue una de las víctimas armada con la que Daniel Ortega sofocó las protestas civiles en 2018.
A Ferreti Hernández y otras dos personas el régimen las acusó del asesinato del niño de 14 meses, Teylor Lorío, que murió el 23 de junio de 2018 después de recibir un disparo de AKA en la cabeza. Él es un reconocido opositor al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, y lo detuvieron en la zona fronteriza con Honduras, cuando intentaba salir del país para viajar irregularmente a Estados Unidos junto a su familia.
Posteriormente lo enjuiciaron y condenaron y en mayo de 2023, la dictadura ratificó la condena impuesta por la jueza Ulisa Tapia
El 20 de diciembre de 2022 la jueza Ulisa Tapia lo condenó a quince años de prisión y en mayo de 2023, los magistrados al servicio del régimen Ángela Navarrete, Rosa Argentina Solís Dávila y Octavio Ernesto Rothschuh Andino, ratificaron esa condena.

Asedio desmedido contra religiosos
El medio del incremento de la represión, el viernes 29 de diciembre la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Oacnudh) expresó su preocupación por la nueva ola de detenciones llevada a cabo por el régimen de Ortega en contra de varios líderes religiosos.
En medio del acoso de hacia la Iglesia Católica, a la fecha ocho líderes religiosos se encuentran detenidos en las prisiones de la dictadura, entre ellos, monseñor Rolando Álvarez, obispo de la diócesis de Matagalpa y administrador apostólico de la diócesis de Estelí que goza de gran aprecio entre la feligresía por defender los derechos de los más desposeídos. Él permanece secuestrado ilegalmente desde hace más de quinientos días.
Lea además: Organismo de la ONU condena nueva ola de detenciones de sacerdotes en Nicaragua
El caso más reciente de secuestro contra lideres de la Iglesia Católica es el del sacerdote Fernando Calero, párroco de la iglesia Nuestra Señora de Fátima en el municipio de Rancho Grande, Matagalpa. Solo se sabe que la Policía lo secuestró en su parroquia.
Como ocurre con los otros sacerdotes y obispos secuestrados en los últimos días, la Policía todavía no confirma sus capturas y tampoco existe acusación formal en contra de ellos y ni siquiera se conoce su paradero. Se presume que la detención del padre Calero y la de otros sacerdotes y obispos está relacionada con las oraciones en favor de la liberación de monseñor Álvarez que expresan durante la celebración de las eucaristías, ya que hasta ahora las autoridades no los vinculan con ningún otro delito.