Iglesia Católica, Nicaragua

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Organismo de la ONU condena nueva ola de detenciones de sacerdotes en Nicaragua

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos rechaza la desaparición forzada del obispo Isidoro Mora

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Oacnudh) condenó la desaparición forzada del obispo Isidoro Mora y la nueva ola de detenciones que el régimen de Daniel Ortega ha desatado contra religiosos.

En las prisiones de la dictadura, actualmente se encuentran detenidos ocho líderes religiosos, entre ellos monseñor Rolando Álvarez, defensor de las libertades, quien ha permanecido secuestrado ilegalmente durante más de 500 días.

La investigadora Martha Patricia Molina, en la actualización de su informe Nicaragua ¿una Iglesia perseguida?, dijo que dos religiosos fueron liberados: monseñor Óscar Escoto, detenido el pasado 22 de diciembre y el presbítero Jader Guido, capturado el 24 de diciembre.

Esta nueva ola de represión inició a mediados de diciembre, con la detención del obispo Isidoro Mora.

El 22 de diciembre dicha oficina de la ONU había expresado su inquietud por lo que estaba pasando en Nicaragua con los religiosos. «Ante las últimas noticias recibidas desde #Nicaragua reiteramos la preocupación de la R.E. ONU sobre Libertad de Religión por ‘los patrones sistemáticos de hostigamiento contra miembros de la Iglesia católica y otras’ y llamamos al Estado a garantizar sus derechos humanos».

Última redada

El 28 diciembre fueron detenidos tres religiosos. El sacerdote Héctor Treminio, párroco de Santo Cristo de Esquipulas, que pertenece a la Arquidiócesis de Managua. Según la actualización del informe, no existe una acusación formal contra él ni tampoco información de su paradero.

Posteriormente fue detenido monseñor Carlos Avilez, vicario general de la Arquidiócesis de Managua. Fue víctima de un secuestro a manos de la Policía Nacional. Hasta el momento, no se ha presentado ninguna acusación formal en su contra, y su paradero sigue siendo desconocido. Este sacerdote padece enfermedades crónicas y desempeña el rol de párroco en la iglesia Cristo de Las Colinas, perteneciente a la Arquidiócesis de Managua.

La investigadora Molina resaltó que monseñor Avilez en años anteriores había denunciado que «el presidente Daniel Ortega miente al afirmar que en Nicaragua existe libertad religiosa».

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El caso más reciente fue del sacerdote Fernando Calero, párroco de Nuestra Señora de Fátima, en Rancho Grande. Secuestrado también por la Policía en su parroquia. Tampoco hay acusación contra él y no se tiene información de su paradero. Se teme que fue secuestrado por haber mencionado a monseñor Álvarez en la misa.

Primeros religiosos detenidos

El obispo Isidoro del Carmen Mora fue el primer líder religioso detenido en esta nueva etapa de represión. Su secuestro fue perpetrado por agentes policiales y paramilitares mientras se dirigía a oficiar unas confirmaciones en la parroquia de La Cruz de Río Grande. Justo un día antes, había elevado sus oraciones por monseñor Álvarez.

Los ochos religiosos detenidos que se encuentran en las cárceles de Daniel Ortega/ Tomada de Redes

Días después fue detenido el sacerdote Pablo Villafranca, el 26 de diciembre. «Párroco de la parroquia Nuestro Señor de Veracruz, en Nindirí, Masaya, perteneciente a la Arquidiócesis de Managua. La Policía sandinista lo detuvo en dos ocasiones de manera ilegal. Desde el 26 de diciembre que lo secuestró la Policía no se tiene información de él. No existe una acusación formal en su contra. Canciller de la Curia Arzobispal de Managua», citó la actualización de la investigadora Molina.

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Los seminaristas Alester Sáenz y Tony Palacio fueron detenidos el 20 diciembre. Ambos son estudiantes del Seminario Interdiocesano de Nuestra Señora de Fátima, fueron secuestrados junto al obispo Mora y aún no existe una acusación formal contra ellos ni se tiene información sobre su paradero.

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