Sueños de Navidad

Hay quienes sueñan con un palacio encantado; hay quienes sueñan con una mujer hermosa y buena; hay quienes sueñan con arcas colmadas de oro y dinero, para comprar todo lo que se les antoje; pero habemos otros que no soñamos con cosas materiales, sino que soñamos con ver a nuestra patria en el concierto de las naciones, siendo gobernada noble y dignamente.

La soñamos así: Sin dictadura ni de izquierda ni de derecha. Que prevalezca el Estado de derecho y la democracia donde se respeten la Constitución y las leyes que sean producto de nuestro consentimiento; que las autoridades nacionales y regionales sean escogidas en elecciones libres y honestas; que se respeten los derechos humanos tales como el derecho a la propiedad; el derecho a la libertad de expresión; el derecho a tener creencias religiosas o no tenerlas; el derecho a tener un empleo justamente remunerado y con buen trato y el derecho a movilizarse dentro o fuera del país, de acuerdo con la voluntad de cada cual.

Sin presos políticos: es verdaderamente trágico que en pleno siglo XXI haya todavía pueblos, como Nicaragua, donde en cada Navidad se tiene que estar demandando la libertad de los presos políticos. Según los últimos informes de las comisiones de derechos humanos, hay alrededor de 200 personas que se encuentran secuestradas en las mazmorras de la dictadura Ortega-Murillo. ¿Cuál es su delito? Ninguno. Porque de acuerdo con nuestro ordenamiento jurídico, no es delito tener ideas contrarias a las que tienen los que nos desgobiernan y mucho menos si el cargo que ostentan es ilegítimo.

Se me informa que otro alto dignatario de nuestra Iglesia católica, monseñor Isidoro Mora, obispo de la Diócesis de Siuna, ha sido secuestrado y que se encuentra en las ergástulas de los Ortega-Murillo. Quiere decir que ahora van con los monseñores y no nos extrañe que pronto lleguen por el cardenal Brenes, por cuanto es evidente que el propósito primordial de la dictadura es aniquilar completamente a nuestra Iglesia y hacerla desaparecer totalmente del mapa nicaragüense. La Conferencia Episcopal debería de adoptar una actitud más beligerante frente a tanto desafuero. Hay que levantar la bandera de Constantino El Grande (280-377) y defender a como sea, el derecho que tenemos los nicaragüenses de tener nuestras creencias religiosas y practicarlas como Dios manda.

A propósito de este berenjenal en que estamos metidos los nicaragüenses, el pasado 8 de diciembre, día de la Purísima en Nicaragua, tuve un sueño que no sé si fue motivado por la celebración o que me llegó con carácter premonitorio. La verdad es que me llenó de gran aliento, por lo que deseo compartirlo con mis lectores.

Ocurrió así: Cuando llegué a Managua, en el sueño, la ciudad se veía engalanada por millares de árboles de Navidad y banderas azul y blanco por doquier. Luces multicolores lanzaban sus destellos por todas partes y los villancicos hacían palpitar los corazones de las personas que pululaban por la ciudad. Unas jovencitas danzaban al compás de la música navideña, mientras unos ancianos degustaban del sabroso nacatamal. En el ambiente todo era felicidad y alegría.

De pronto se presentaron tres señores, que por sus vestiduras al estilo oriental aparentaban representar a los tres Reyes Magos, que venían repartiendo regalos a toda la multitud que se había congregado en la plaza principal tras un enorme rótulo que expresaba: ¡Viva Nicaragua libre! Había otro gran rótulo que tremolaba al compás del viento una frase que me llamó la atención: ¡Por fin tendremos Justicia, Progreso y Libertad!

Fue entonces cuando me atreví a preguntar el porqué de tanta alegría, así como de la presencia de tantas banderas azul y blanco. Y un ciudadano me contestó: “Porque estamos en Navidad y porque desde anoche que huyeron los odiosos miembros de la dictadura, somos ciudadanos  y ciudadanas que gozamos de completa libertad”.

Aquí terminó el sueño y me quedé   pensando en lo que decía el poeta: “Los sueños de hoy serán carne y hueso mañana”. Ojalá que así sea para felicidad y tranquilidad de la gran mayoría de los nicaragüenses. ¡Feliz Navidad! ¡Y que el 2024 nos sea propicio a todos para que nuestros mejores sueños se conviertan en realidad!

El autor es periodista y secretario general de la Asociación de Nicaragüenses en el Extranjero (ANE).

COMENTARIOS

  1. Hace 2 años

    Oime por favor Wilfredo Montalvan. Si sos adalid de la Democracia, cuando me daras una respuesta a mis preguntas ? 1 ) En que Pais y Ciudad esta asentada la ASOCIACION DE NICARAGUENSES EN EL EXTRANJERO (ANE) ? 2 ) Donde, cuando y como eligen al Secretario General ? 3 ) Por el momento creo que la tal ANE solo existe en tu mente. 4 ) Creo que si fuera importante, la Seguridad del Estado del Regimen Nicaraguense, desde hace mucho tiempo ya tendria ubicado donde esta la tal ANE, por lo que creo que tus opiniones no son mas importantes que la de cualquier otro Nicaraguense comun y corriente.; Para payasadas mejor y mas facil es ir a un circo.

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