La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo sigue haciendo uso desmedido de las instituciones del Estado, en especial aquellas que tienen que ver con la educación del país, en medio de grandes retrocesos educativos.
El asesor presidencial en temas educativos, Salvador Vanegas, celebró que el Ministerio de Educación (Mined) ya superó la meta prevista para las matrículas del año 2024, y a su vez reconoció que en los centros educativos realizaron proselitismo político por un aniversario más de la muerte de Carlos Fonseca, fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y por el cumpleaños del dictador Ortega.
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«Un estudiante brillante de Matagalpa, ganador de medallas a la excelencia académica, un lector incansable, un bibliotecario ejemplar, un comandante de la revolución, inspiración, fundador del FSLN… se hicieron conmemoraciones especiales en 53 centros de estudios en todo el país que llevan el nombre del comandante Carlos», mencionó Vanegas.

Sobre la meta de las matrículas, Vanegas mencionó que la proyección tiene como base la tasa de población y que «ya se ha alcanzado el 100.01 por ciento y continuamos en el proceso, continuamos abiertos y estamos atendiendo en todos los centros de estudios».
Cantidad versus calidad
El catedrático y exrector de la Universidad Americana (UAM), Ernesto Medina, explicó a LA PRENSA que basta con recordar que desde que retornó Ortega al poder en 2007 lo que ha imperado es «la falta de confiabilidad de datos estadísticos», en torno a las matrículas.
«Es un número arbitrario que ellos escogen y anuncian que lo cumplen y solo ellos tienen manera de saber si es cierto o no. En educación lo que se acostumbra es hablar de tasa de cobertura, porque una cosa es que quiero que se matriculen un millón de estudiantes, cuando todos los niños y niñas que deberían estar en la escuela es un millón 500 mil. Entonces si cumplo solo un millón, quedan 500 mil que no estudian y eso es un desastre, porque la tasa de cobertura sigue siendo baja», indicó Medina.

En esa misma línea, Adrián Meza, rector y fundador de la confiscada Universidad Paulo Freire (UPF), apuntó que uno de los escenarios de debate sobre la educación en Nicaragua ha sido cantidad versus calidad y afirmó que de nada le sirve a la dictadura decir que sobrepasó la meta de matrículas escolares 2024, o que hay más de un millón de niños y niñas en las aulas de clases cuando no les está brindando educación de calidad.
«Lo que les debería de preocupar es la calidad de la educación que están recibiendo, porque es con esa calidad con la que van a pasar de primaria a la secundaria, posterior a la universidad y finalmente, lo que es grave, llegan con esa decadencia al mercado del trabajo, donde ahí nadie se engaña, el que sabe sabe, y el que no, es expulsado de manera natural», lamentó.
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Ambos expertos en educación coincidieron en que otro de los grandes problemas que calificaron como «grave» es que el Ministerio de Educación (Mined) apruebe a todos los estudiantes solo para presentar datos. «Siempre buscan presentar estadísticas de éxito y eso es falsear el estado académico para obtener medallas como gobierno, lo que hace es hipotecar el futuro del país», afirmó Meza.
Medina manifestó que a la fecha no se ha resuelto la tasa de deserción que registra Nicaragua y que en su lugar se ha agravado bajo este régimen. «Seguimos una tasa de deserción altísima, se estima que por lo menos el 40 por ciento de los niños y niñas que comienzan el año escolar no lo terminan», precisó.
Adoctrinamiento político e ideológico
Meza mencionó que el partido gobernante, como es de esperarse, «no educa, sino adoctrina», por lo que «hay que esperarse que tanto Daniel Ortega como la Rosario Murillo quieran convertirse en íconos para las nuevas generaciones, porque a los dictadores les encanta, y utilizan el sistema educativo para coronarse».
Medina por su parte opinó que dichos actos son una confirmación del extremo al que se está llegando en el sistema educativo y del uso del mismo para «adoctrinar a los niños en una línea que ni siquiera es ideológica, sino que se trata de lo más burdo del culto a la personalidad. Esos homenajes que se hacen a Carlos Fonseca son puro cinismo, hipocresía, para tratar de guardar la apariencia frente a una militancia».
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Agregó que utilizar el acercamiento de la muerte de Carlos Fonseca con la fecha de nacimiento de Ortega es «mucho más vulgar, es aprovechar la imagen de Carlos Fonseca y poner a la par la celebración de Ortega, utilizar a los niños para que le canten, le rindan homenaje es un atropello a la dignidad de los niños, del sistema educativo que tiene otro fin, otro propósito, no rendirle culto a la personalidad a un tirano, asesino y dictador».
En redes sociales circularon fotografías donde estudiantes aparecen con pañoletas roja y negro en el cuello, como parte de la celebración del cumpleaños 78 del dictador Ortega.
Meza opinó que el régimen también comete blasfemia al utilizar figuras del sandinismo, como Carlos Fonseca, debido a que «quienes lo conocieron están convencidos de que él se sentiría avergonzado de que su nombre y trayectoria fuese utilizado en una escuela pública para adoctrinar a niños, adolescentes que apenas están conociendo las realidades sociales que viven en su país».
Añadió que sin duda es un irrespeto a la memoria de hombres que, independientemente de la ideología, con su ejemplo y conducta «marcaron una diferencia en el país, y no es solo con personajes políticos, sino también históricos, no creo que estas personas estén felices porque se genere a favor de ellos un culto a la personalidad, eso es manipular a su conveniencia a los personajes».

Una socióloga nicaragüense, bajo la condición de anonimato, refirió que la imposición de un régimen totalitario en Nicaragua ha implicado que las medidas represivas en contra de la población incluyan «un sistema de adoctrinamiento político-ideológico», y para eso la dictadura «necesita controlar tanto a las autoridades educativas a todos niveles, como los programas de educación, de tal manera que su discurso o narrativa política sea ampliamente difundida entre la población, especialmente las juventudes que por su naturaleza son agentes de cambio y transformación social».
«Desmérito de los educadores»
Los fanáticos del orteguismo son los que exponen en las diferentes redes sociales los actos políticos realizados en los colegios públicos.
En TikTok por ejemplo, un usuario identificado como Arllel López publicó un video donde aparecen los profesores del municipio El Almendro, cantando la canción de Carlos Fonseca, a quien además le dedicaron un altar con flores.
Sobre la situación de los docentes, Meza dijo que tiene que ver «con el desmérito de los educadores a quienes obligan a esquemas y enseñanzas en los que ellos no creen».
@arllelopez01 #8Noviembre || Servidores Públicos del Ministerio de Educación #ElAlmendro #RioSanJuan rendimos Homenaje al Comandante Carlos Fonseca en el 47 Aniversario de su tránsito a la inmortalidad.🇳🇮❤️🖤✌️ #ComandanteCarlosComandanteEnJefe ♬ sonido original – Arlle López
Medina indicó que en la actualidad la dictadura habilita las plazas del magisterio por «criterios políticos», porque «me imagino que los maestros que están siendo contratados son aquellos que dan muestra de lealtad al partido, son personas sin criterio que solo obedecen a lo que le dicen, es el peor maestro que pueda existir. Son personas para rendirle tributo a los dictadores».
Asimismo, el experto agregó que desgraciadamente «hay maestros buenos con experiencia, pero que tienen que cuidar su trabajo porque de eso depende la sobrevivencia de su familia y lo que se hace es pervertirlo, porque se les obliga a callarse o a cantarle a Ortega, que es lo más vergonzoso».

A su vez valoró que la participación de los docentes en este tipo de actividades políticas evidencia que en Nicaragua la educación está en el suelo. «No es solo un retroceso, sino regresión histórica, porque el clima educativo, primaria, secundaria, y universidades públicas sentís una onda de presión profunda porque te das cuenta de que estamos retrocediendo en términos históricos a niveles que después se nos será sumamente difícil superar», apuntó Meza.
Los daños estructurales que se le ocasionan al sistema educativo —coincidieron los expertos— llevará décadas poder repararlos y superarlos.
Por su parte la socióloga advirtió que los efectos de este sistema probablemente no se sientan a lo inmediato, pero «en el corto plazo van a quedar expuestos en una disminución de la ya baja calidad de la educación en el país y el incremento de la fuga de cerebros. A lo largo esto tiene efectos sobre la economía del país y la capacidad de desarrollo».
«En términos prácticos y reales, significa que el país va a tener una población con bajos niveles técnicos y el ciclo perverso de la pobreza se va reproducir entre esa población. Por otra parte, esos sistemas de adoctrinamiento político en realidad no frenan el descontento y malestar de la gente», concluyó la socióloga.