El régimen de Daniel Ortega espera el próximo año incrementar en 27,621 millones de córdobas la recaudación de impuestos, especialmente a través de la Dirección General de Ingresos (DGI), lo que indica que el nivel de voracidad fiscal persistirá el próximo año.
Según el proyecto de Presupuesto General de la República enviado por el régimen a la Asamblea Nacional, en el 2024 la meta es recaudar solo vía impuestos un poco más de 129,460 millones de córdobas, superior a los 101,840 millones, que es la proyección actualizada en el informe de ejecución presupuestaria de la primera mitad de este año.
Adicionalmente a ese ingreso mediante los impuestos, el Gobierno también espera un aumento en la captación de recursos a través de imposición de multas y el cobro de servicios de las entidades del Estado. En total, la recaudación no tributaria ascenderá a 2,756 millones de córdobas, ligeramente mayor que los 2,727 millones este año.
Los principales impuestos
El Impuesto al Valor Agregado (IVA) y los relacionados con los de la Renta seguirán asfixiando a las empresas y los trabajadores, que desde el 2019 fueron obligados por el régimen a pagar más impuestos en medio de una severa recesión económica, cuyo efecto sigue sin superarse.
En IVA el régimen espera ingresar 46,251 millones de córdobas, donde la Dirección General de Servicios Aduaneros será el principal recaudador de dicho impuesto, con 31,399 millones de córdobas. Es decir que la presión para las empresas en la frontera continuará en el 2024.
El monto esperado en este último impuesto estará por encima de los 34,405 millones de córdobas al finalizar este año, lo que implicará un incremento de 34.43 por ciento, lo que refleja el nivel de voracidad que se espera el próximo año para las empresas importadoras, lo que dañará los precios internos.
Por su parte, el Impuesto sobre la Renta, las utilidades y las ganancias el próximo año la meta del régimen es captar 58,491 millones de córdobas, por encima de los 46,954 millones de córdobas, lo que implicará un aumento de 11,537 millones (24.57 por ciento de incremento).
En tanto, el Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) aportará 12,512 millones de córdobas, por encima de los 10,106 millones de córdobas este año, eso significa que las empresas y consumidores pagarán el próximo año 2,406 millones de córdobas adicional (23.81 por ciento de incremento).
En Impuestos sobre el Comercio y las Transacciones Internacionales se espera captar 4,295 millones de córdobas, por encima de los 3,439 millones de córdobas, es decir un aumento de 24.89 por ciento, según refleja el informe de ejecución presupuestaria y el proyecto de gasto público del próximo año.
Igualmente el régimen de Ortega también espera aumentar sus ingresos no tributarios por servicios del Estado, el cual pasará de 3,916 millones de córdobas este año a 4,562 millones.
Guardarán más dinero
Y aunque se espera que los ingresos fiscales y no tributarios experimenten un sustancial aumento el próximo año, el régimen de Ortega decidió no gastarlos todos, sino más bien enviará parte de estos recursos a las arcas del Banco Central de Nicaragua.
El régimen de Daniel Ortega espera el próximo año gastar 133,805 millones de córdobas, pese a que obtendrá más de 138 mil millones en ingresos, según refleja el proyecto de Presupuesto General de la República disponible en el sitio web de Hacienda.
“La buena noticia de este superávit es que ha sido continuo desde el 2022, en el 2023 y el 2024. Es decir desde el 2021, la recuperación nos ha permitido atender el gasto social, incrementar mayores recursos en la inversión pública y ser coherente con la prudencia fiscal, es decir guardar para tener ante un entorno cambiante, del efecto del cambio climático, problema energético, medidas coercitivas unilaterales, es decir hay que tener capacidad de responder a incertidumbre y eso es muy bueno porque muestra la solidez y robustez de las finanzas públicas”, dijo la semana pasada Iván Acosta, titular de Hacienda a diputados de la Asamblea Nacional, poder del Estado también controlado por Ortega.
El gasto público el próximo año fue diseñado basado en un supuesto de crecimiento económico de 3.8 por ciento, es decir que estaría bastante similar a lo que se espera este año (3.5 por ciento). A criterio de Acosta, ese crecimiento solo es la base de los mayores niveles de expansión que esperan en los próximos años.
Este es el segundo año consecutivo que el régimen de Ortega apostará por gastar menos de lo que recaudará y gran parte la transfiere a las arcas del Banco Central de Nicaragua (BCN), donde tiene a su favor 56,576.1 millones de córdobas.