El cubano Adolis García contempla su galardón de Jugador Más Valioso en la Serie de Campeonato. LA PRENSA/AFP

Adolis García, habla con LA PRENSA: «Disfruto el juego y no escondo mis emociones»

García impuso un récord de 15 carreras empujadas en una serie de postemporada y terminó convertido en el Jugador Más Valioso

Frente al micrófono el artillero cubano Adolis García se no parece en nada al matador que acaba de terminar con las últimas esperanzas de los Astros de Houston de regresar a la Serie Mundial. Está más bien tranquilo, reposado y reflexivo. Cuida muy bien lo que dice, pero no esconde la alegría de ir camino a su primera Serie Mundial en las Grandes Ligas.

García, de 30 años y nacido en Ciego de Ávila, acababa de batear de 5-4 con dos jonrones y

cinco empujadas en el séptimo juego de la Serie de Campeonato de la Liga Americana, que han ganado los Rangers 11-4 a Houston. El antillano no paró de rugir, tanto que acumuló 15 empujadas y estableció un nuevo récord para una serie de postemporada.

“Estoy feliz de lo que hemos logrado, pero lo hemos logrado como equipo. Aquí está todo el esfuerzo de un equipo que tiene aspiraciones de hacer más. Somos una familia y todos ellos me empujan duro para que yo dé lo mejor de mí cada día y eso es lo que trato de hacer”, señala el cubano nombrado el Jugador Más Valioso de la serie.

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Después de recibir un pelotazo de parte de Bryan Abreu que lo llevó a confrontarse con el receptor Marín Maldonado, García se convirtió en el jugador más abucheado en Houston. Los fanáticos de los Astros no podían ver que se movía porque lo hostigaban, pero eso, lejos de amedrentarlo, lo animó a tronar con más violencia con el bate.

“Mi bateo no ha sido una revancha contra los fanáticos, no, de ninguna manera. Más bien, es Dios operando a mi favor. Sabes, quienes me conocen saben que yo he sido una persona sencilla y humilde, que sí disfruto el juego y no escondo mis emociones, pero no le falto el respeto a nadie, solo juego lo mejor que puedo”, explica García.

Adolis viene de una temporada magnífica en la que su promedio fue de .245, pero disparó 39 jonrones y remolcó 107 carreras. Es la segunda vez que consigue más de 30 bambinazos y 100 empujadas. Y pensar que hace tres años su futuro y hasta su presente lucían inciertos, pero ahora se ha vuelto un huracán para los Rangers de Texas.

“Pese a lo que he pasado -desertó de Cuba, firmó para jugar en Japón, fue despedido. Firmó con San Luis, luego fue cambiado a Texas. En Texas lo pusieron en oferta y nadie lo quiso. Volvió a las Menores y desde ahí se empinó a las Grandes Ligas y ya nadie lo ha bajado en tres años- siempre supe que estaría aquí”, dijo con aplomo.

Así que todo lo que vive ahora le sabe a gloria, pero cuando le preguntamos que si jugar en la postemporada está sacando todo el talento que lleva dentro en el momento más decisivo del año, García se toma su tiempo y amplía en detalles para dejar en claro todo lo que vive en una etapa tan crucial de la temporada de Ligas Mayores.

“No sé si todo mundo es así, pero como que a nosotros los cubanos nos gustan los juegos que nosotros llamamos calientes, juegos calientes, como los de ahorita, esos que a nadie le gusta perder, pero en general, en octubre se juega de otro modo, hay más presión, no hay margen para equivocarse y tenés que fajarte”, señala el antillano.

Al final de la conversación, García estableció que el gran éxito de los Rangers no ha sido el vencer a los Astros, algo en lo que muchos se han enfocado, según él, sino en extraer de ellos su mejor versión después de dos campañas en las que el conjunto texano acumuló casi 200 derrotas (196) y parecía ir hacia ningún lado. Ahora va a la Serie Mundial.

Deportes Astros de Houston Rangers de Texas archivo

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