Max Verstappen ya es tricampeón del mundo de F1, tras ser segundo en el Sprint del GP de Qatar, mientras que Checo Pérez acabó accidentado tras chocar con Ocon. El vencedor fue Oscar Piastri, espectacular, en su primera gran actuación con este triunfo que no es una carrera, pero que avisa de que puede llegarle mañana. En todo caso, el título eclipsaba cualquier otra cuestión en la noche qatarí.
Carlos Sainz terminó sexto, tras haber tenido el tercero de la carrera corta y Fernando Alonso finalizó noveno y sin puntos en una actuación de más a menos.
No ha necesitado de muchas cuentas en la carrera corta en Lusail, pues le valía un sexto y ha conseguido el segundo. Restan seis carreras y dos Sprint aún para el final de la temporada, con 172 puntos en juego, que son insuficientes para Checo Pérez aunque Max no sumara ya ninguno en lo que resta.
Las diferencias con Checo Pérez, desde que salieron de Bakú, con una doble victoria del mexicano, no han hecho más que expandirse. Se ha intentado difundir la idea de que ambos han contado con coches distintos, pero no es así. Es tan simple como que el desarrollo camina hacia el estilo de quien lo va haciendo más rápido con lo que llega a sus manos y en este sentido, Max se sentía cómodo con las mejoras, mientras para Checo todo se iba oscureciendo desde Barcelona, con un monoplaza que a él se le hacía crítico con cada eventualidad, como el chaparrón que cayó el sábado en Montmeló.
Distancias de otra época
Hay que remontarse a la época de Michael Schumacher y Rubens Barrichello para ver ese tipo de diferencias. Hamilton y Bottas se movieron en cifras similares, aunque no tan exageradas. Alonso en 2013 triplicó en puntos a Kimi Raikkonen, otro piloto campeón pero ambos no luchaban por el Mundial. Las comparaciones suelen ser odiosas, pero ciertas.
Más coronas por llegar
Viendo la estabilidad en el reglamento para 2024 y 2025, antes del año en el que cambiarán de nuevo los motores y los chasis en 2026, se puede vislumbrar que el dominio Verstappen va a seguir un par de años más, aunque es de esperar que no en el mismo grado que en estos dos últimos años. Mercedes y Ferrari deberían estar más cerca el próximo curso, como McLaren y Aston Martin, los equipos revelación de este año, en fases distintas. Un Mundial más cerrado que tenga más ganadores los domingos, pero donde Red Bull y sobre todo Max, al que «se tiende a subestimar en lo que está haciendo», (Alonso dixit), se acerque a los cinco títulos y desde allí quiera asaltar los siete de Michael y de Hamilton. Esa meta ya está en su cabeza.
De momento, sale de la nómina de los bicampones y se une a nombres como Jack Brabham, Jackie Stewart, Niki Lauda, Nelson Piquet o el mítico Ayrton Senna. Muchos nombres que resuenan en la memoria colectiva de quienes incluso no han visto una carrera de coches en su vida.