El obispo Rolando Álvarez cumplió el pasado 19 de agosto un año de ser preso político de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Actualmente se encuentra en una celda de máxima seguridad en el Sistema Penitenciario Jorge Navarro, conocido como La Modelo.
Luego de negarse a ser desterrado por la dictadura el pasado mes de febrero, monseñor fue trasladado a La Modelo y en un juicio exprés lo condenaron a 26 años de cárcel por supuesto delito de traición a la patria y también fue despojado de su nacionalidad como nicaragüense, junto con más de 300 personas consideradas opositoras al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
El Vaticano ha afirmado que no se olvida de monseñor Rolando Álvarez. En julio pasado, la Iglesia católica habría negociado con la dictadura de Ortega para liberar y sacar del país al líder religioso. Sin embargo, se conoció que estas negociaciones fallaron y fue devuelto a la cárcel La Modelo.
Se ha conocido que monseñor se niega a abandonar el país. Desde el inicio de la crisis sociopolítica este líder religioso se ha destacado por ser crítico de los crímenes cometidos por la dictadura, además es defensor de las libertades.
Nominado al Premio Sájarov
Este preso político fue nominado al Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia que otorga el Parlamento Europeo (PE). En la lista oficial también fue nominada la defensora de derechos humanos Vilma Núñez de Escorcia, presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh). Esta organización fue despojada de su personalidad jurídica en diciembre de 2018, como represalia política.
“Monseñor Rolando José Álvarez Lagos, obispo de Matagalpa, ha sido uno de los críticos más abiertos del régimen del presidente Ortega. En febrero de 2023, tras negarse a abandonar el país, fue condenado a 26 años de prisión y se le suspendió la nacionalidad”, publicó la nota oficial.
Ambos defensores fueron nominados por la eurodiputada Tilly Metz y otros 42 miembros del Parlamento Europeo.