Tanto en la Europa milenaria como en la América continental es muy frecuente escuchar principalmente en los corrillos políticos el uso de la palabra izquierda o derecha para identificar a los individuos o partidos en su manera de pensar o actuar relacionada con el conglomerado social en que se desenvuelven. Algunos hacen uso de esas palabras conscientemente y otros por ignorancia supina, en vista de lo cual voy a tratar de aclarar ese malentendido.
Con ese propósito tenemos que remontarnos a los días en que se produjo un acontecimiento que estremeció al mundo, porque hizo cambios profundos en el comportamiento de la humanidad. Fue cuando trepidaron los tronos que mantenían oprimidos a los pueblos y surgieron como por ensalmo los tres principios en que descansa la soberanía popular: Libertad-Igualdad-Fraternidad.
Me estoy refiriendo, naturalmente, a la Revolución Francesa, que prácticamente se inició el 14 de julio de 1789 cuando el pueblo asaltó la fortaleza de la Bastilla, puesto estratégico a disposición del rey Luis XVI para la represión, ya que sus cañones apuntaban a los barrios obreros. El combate por la Bastilla duró 4 horas y 4 presos que ahí estaban secuestrados fueron liberados. Según la historia, la Revolución Francesa marca el inicio de la edad contemporánea al sentar las bases de la democracia moderna y despertó los espíritus dormidos al proclamar que “la libertad de un ciudadano termina, donde comienza la libertad de otro ciudadano”. También proclamó la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, enalteciendo así la dignidad humana.
Durante este período de la Revolución (1789-1795) hubo en la Asamblea Nacional y en La Convención dos grupos políticos fundamentales:
- Los Girondinos: Representaban a la alta burguesía. Eran republicanos moderados que consideraban la ley como el supremo recurso para la buena gobernanza. Estaban dirigidos por Jaques-Pierre Brissot, que murió guillotinado a los 39 años. A veces votaban con esta bancada Mirabeau y Lafayette. Todos estos diputados se sentaban siempre a la derecha del presidente de la Asamblea.
- La Montaña: Representaban a la pequeña y mediana burguesía y a las clases populares (sans -culottes). Sus líderes eran Dantón, Marat y Robespierre, éste último además de diputado fue presidente de la poderosa Comisión de Salvación Pública que mandó sin pestañear a millones de ciudadanos al cadalso, acusándolos de conspirar contra la Revolución. Los diputados de esta bancada se sentaban en la parte izquierda del presidente de la Asamblea.
Ahora será más fácil entender por qué a los que propugnan por favorecer los intereses del gran capital o sea los ricos, se les considera de derecha, mientras que a los que luchan por las causas de interés social o sea por los pobres, se les denomina de izquierda. De ambas tendencias se han derivado las ideologías que se profesan actualmente en Europa y América, siendo estas: Por la derecha, liberales, conservadores y social-cristianos, y por la izquierda, social-demócratas, socialistas y comunistas.
Hago someramente estas explicaciones porque hasta mi entorno ha llegado el rumor de que un grupo de hermanos compatriotas, preocupados por la falta de unidad de la oposición nicaragüense y angustiados frente a la posibilidad de que el régimen oprobioso de los Ortega-Murillo se perpetúe en el poder, están tratando de organizar un bloque de derecha. En mi modesta opinión, eso solo tendría sentido si es parte de una táctica para que consolidado el bloque de derecha, busque la forma de juntarse con el bloque de izquierda, y así formar la gran unidad que el 87 por ciento de los nicaragüenses estamos esperando, para tener posibilidades reales de alcanzar la democracia.
Es más fácil juntar dos bloques, que un montón de organizaciones. De lo contrario, se le estaría haciendo un flaco favor a las justas aspiraciones de nuestro pueblo de vivir en paz con justicia y libertad. Tampoco se trata de discriminar a nadie que quiera luchar sinceramente por la liberación de nuestra patria, pues como decía el estadista británico Winston Churchill, en circunstancias aciagas para su país: “Aquí no se trata de quién es más conservador o más liberal, aquí de lo que se trata es de que todos estamos en el mismo barco y nos salvamos todos o nos hundimos todos”.
El autor es periodista y Secretario General de la Asociación de Nicaragüenses en el Extranjero (ANE).