El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha criminalizado el ejercicio de los derechos digitales y de los opositores que han utilizado las redes sociales y otras tecnologías de la información para cuestionar las violaciones a los derechos humanos que se han cometido en Nicaragua desde el contexto de las protestas en 2018.
El Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca + ha lanzado una campaña digital para visibilizar estos derechos que han sido criminalizados por el régimen desde que regresó al poder.
«Asumir que tenemos derecho a expresarnos de distintas maneras, a nuestra privacidad en línea, a recibir información y a brindarla. De tal manera que asumirlo ante una dictadura que lo niega ya es un acto de resistencia. Manifestar y continuar expresándose, buscando alternativa para evitar mitigar los daños que implica opinar frente a una dictadura. Tomar las medidas pertinentes de seguridad y continuar opinando, cuestionando, expresándose. Porque expresarse de distintas maneras, a través de sus plataformas sociales, es un derecho humano», indicó el Colectivo.
“Otra manera de resistir es buscar alternativas que mitiguen los daños que implica opinar frente a una dictadura”, afirmó el abogado Juan Carlos Arce.
Criminalización de derechos
Los Estados criminalizan los derechos digitales de diferentes maneras, como implementar estrategias dirigidas a controlar el flujo de información y restringirlo, explicó el Colectivo. «Es a veces objetivo de los Estados evitar que las personas se informen o puedan informar o cuestionar y criticar la gestión gubernamental, los cuales son derechos humanos».
Lea además: Estas son las presas políticas que mantiene el régimen Ortega Murillo en Nicaragua
En el caso específico de Nicaragua, el país se encuentra enfrentando una de las peores dictaduras del continente por lo que ha encarcelado a personas que manifiestan su opinión, tal es el caso de ocho opositores que pertenecían a un grupo de WhatsApp: los exprecandidatos presidenciales Juan Sebastián Chamorro, Félix Maradiaga y Arturo Cruz; las activistas y dirigentes de la UNAB (Unidad Nacional Azul y Blanco), Violeta Granera y Tamara Dávila; el expresidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri y el analista político y exdiputado José Pallais.
«En el país ha habido personas que han sido procesadas a través de un engranaje, de un paquete legal que incluye la Ley de Ciberdelitos, otras han sido encarceladas por manifestar su opinión en relación a un tema o por cuestionar el régimen Ortega Murillo», indicó el Colectivo.
Ley de Ciberdelitos
La Ley Especial de Ciberdelitos, también conocida como Ley Mordaza. Esta criminaliza la libertad de expresión y establece censura en las expresiones críticas en las redes sociales y los medios de comunicación independientes. Entró en vigencia en 2020 y penaliza con hasta 10 años de prisión a quienes se atrevan a denunciar los atropellos de la dictadura.
Aprobada por 70 diputados orteguistas, la ley criminaliza las publicaciones de crítica, oposición al régimen de Ortega y también la divulgación de información de interés público que el régimen ha venido ocultando desde su regreso al poder.
Lea además: Los derechos digitales que ha violado Ortega desde que llegó al poder
A los opositores encarcelados durante la ola represiva desatada entre mayo y noviembre de 2021 les fueron imputados delitos de creación de noticias falsas, bajo el amparo de esta ley considerada represiva por los defensores de derechos humanos.