Hablar de Jesús Miguel (Chuno) Blandón Úbeda —mitad norteño, mitad leonés— es hablar del maquinista número uno de El Tren de las Seis, un programa radial caricaturesco creado por él en 1962 —¡chocho!, el mismo año en que yo nací— cuando los libretos eran aderezados con contenidos políticos, pero sin dañar moralmente a los personajes políticos a los que aludía (algo muy poco común en la actualidad).
No es que esté estereotipado en decir lo que pienso, pero, califico a Chuno y a don Fabio Gadea Mantilla como los mejores escritores radiales, por el uso de la jerga popular. Es solo mi humilde opinión. El tren conducido por Chuno Blandón a través de sus rieles se trasladó desde Radio Circuito, en León, hasta Managua, y en los años 80 estuvo en Radio Sandino. El programa en Radio Circuito duró 5 años.
Chuno fue nombrado director de Radio Sandino en 1980 y entonces se abrió otra nueva fase de El Tren de las Seis. En esa emisora fundó el programa Línea Directa. Yo escuchaba el programa y en ningún momento se sintieron ofendidos los personajes aludidos: políticos opositores al gobierno, empresarios, religiosos como el entonces monseñor Obando, don Fabio Gadea Mantilla (o Fabio Galleta y Mantequilla) el famoso narrador de beisbol Sucre (el turco Frech) y, por si fuera poco ni el embajador de Estados Unidos de esa época, Anthony Quainton, Míster Cuento como lo bautizó. Ninguno de ellos se salvaba de la pluma de Chuno.
Como decía en líneas anteriores, los libretos de Chuno nunca fueron lesivos contra los referidos personajes. Sin duda alguna El Tren de las Seis alcanzó popularidad en todos los niveles de audiencia; adicionalmente, en esa época se presentaba con lujo en teatro a nivel local e internacional.
A pesar de que Chuno estaba vinculado al gobierno sandinista, gozaba del respeto de la Embajada americana. En una entrevista que le concedió al fallecido periodista Luis Hernández Bustamante, le contó que un día le llegó una invitación para la toma de posesión de Ronald Reagan. Inmediatamente pidió permiso a sus superiores y estos les respondieron que si iba era por su propio riesgo. Sin embargo, Chuno Blandón meses después entrevistó en el programa que dirigía, Línea Directa, aOtto Reich; a los pocos días lo estaban echando a la calle.
Al respecto conversé con su viuda, la periodista, locutora de noticias y docente universitaria Miriam Palacios Sevilla, a quien le pregunté: ¿Habrá otro Chuno Blandón con la misma picardía y pimienta que él tenía? “Cada persona nace con un talento excepcional y lo desarrolla según su capacidad y circunstancias que lo rodeen. Chuno fue muy especial, un hombre con una gran inteligencia y capacidad para redactar diario los guiones para el programa El Tren de las Seis por muchos años, y escribió obras de teatro y libros”, expresó Miriam. “Creo que puede haber otros ciudadanos con esa inteligencia para hacer cosas interesantes también, cada quien bajo su propio estilo”, agregó.
Explicó la viuda de Chuno que “el programa radial y de teatro El Tren de las Seis tuvo sus raíces en la columna Chunadas que escribía en la revista Segovia. Carlos Fonseca, director de esa publicación estudiantil, “reconoció el talento humorístico de su compañero y predijo su éxito”, rememoró la también copropietaria de Radio Tigre. Y añadió: “En la ciudad de León, mientras estudiaba la carrera de Derecho, Chuno aprovechó su habilidad para hacer reír a la gente, molestar y criticar a los políticos con parodias candentes. El Tren de las Seis se convirtió en un programa y obra de teatro inigualable”.
En mi conversación con Palacios ella señaló que Chuno “como esposo fue un gran complemento en mi vida. Siempre me impulsó profesionalmente y respetó en todo momento, mis ideas políticas y religiosas… con él como esposo reforcé mis valores sobre la vida, aprendí a ser un poco más pragmática en mis decisiones personales y profesionales. Como papá fue excelente. Un hombre que se preocupó siempre por el bienestar y la educación de sus cuatro hijos”.
Jesús Miguel (Chuno) Blandón, el especialista que asumió el mando de El Tren de las Seis, dejó este mundo el 12 de marzo de 2020, y se llevó las sátiras que él inspiró a toda su audiencia y sus obras literarias a sus lectores.
El autor es periodista