A una semana para que la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo celebre el 44 aniversario de la Revolución Popular Sandinista, que se conmemora cada 19 de julio desde 1979, transportistas del sector urbano colectivo de Managua e interlocales recibieron la orden de portar en todas sus unidades la bandera del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), según denuncias recibidas por LA PRENSA.
Los transportistas refieren que las cooperativas y conductores de las unidades fueron amenazados que si no cumplían portando la bandera, les iban a “retirar permisos de operación” y la “aplicación de multas”.
Mencionaron que también se les advirtió que “si no portan la bandera no se les dará la salida de las bahías” o terminales de buses, que son reguladas por el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI).
Los trabajadores resaltaron que desde 2007, que la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo asumió el poder, el sector de transporte público ha sido obligado —en la mayoría de los casos— a portar la bandera del FSLN y a usar las unidades para “acarrear” a personas afines al partido a actividades políticas partidarias.
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Aseguraron que en el sector también hay personas “allegadas a la pareja dictatorial”, que se han visto involucradas en la “compra de concesiones y de buses” en diferentes partes del país, “con el fin de seguir apoyando a la dictadura económicamente y de trasladar gente en sus concentraciones”.
19 de julio se celebrará en cada departamento
Los transportistas revelaron a LA PRENSA que sobre el uso de las unidades de transporte para la conmemoración del próximo 19 de julio, hasta ahora solo les han informado que será en los departamentos y no se concentrará en Managua, tal como ocurría previo a las protestas sociales de 2018, cuando la dictadura concentraba a sus simpatizantes en la Plaza Juan Pablo II.
En las últimas conmemoraciones del 19 de julio, el orteguismo ha optado por hacerlo con grupos reducidos de simpatizantes, la mayoría trabajadores del Estado o funcionarios de alto rango de las instituciones públicas, y algunos invitados internacionales.
El año pasado, durante la celebración del 43 aniversario de la Revolución, que se realizó en la Plaza de la Revolución, en Managua, la dictadura orteguista no fue acompañada por ningún jefe de Estado, ni siquiera sus aliados de Venezuela, Cuba y Rusia se presentaron y solo enviaron a sus ministros.
En los años más gloriosos de las celebraciones del 19 de julio, la conmemoración de la Revolución en Nicaragua contó con la presencia de importantes jefes de Estado y personalidades de izquierda de todo el mundo, que celebraban el derrocamiento de la dictadura somocista en julio de 1979. Sin embargo, la fecha ahora es conmemorada por quienes se han convertido en la nueva dictadura en Nicaragua, que reprime los derechos y libertades de todos los ciudadanos.