En un país tan necesitado de atletas de impacto, de esos que trascienden y se convierten en figuras legendarias llegando incluso a traspasar los márgenes de lo deportivo como Alexis Argüello o Dennis Martínez, es normal que nos entusiasmemos con cada prospecto que se asoma en el horizonte, aunque al final sean más los desencantos que los éxitos.
Sin embargo, es difícil ser indiferente ante los progresos que registra Carlos Rodríguez, el joven lanzador rivense de los Cerveceros de Milwaukee, quien no ha hecho sino cimentar las expectativas tejidas a su alrededor, dándole fuerza a la posibilidad de verlo convertido en un jugador de Grandes Ligas en un futuro cercano.
De igual forma es natural alegrarse con el infielder capitalino Freddy Zamora, quien se ha repuesto a un arranque débil y tras eslabonar una hilera de 11 juegos bateando de hit, está en .275, mientras se consolida como un guante solvente en una posición en la cual lo más importante es la defensa, pero también es clave batear.
Y no hay que olvidarse de Ronald Medrano, quien tras un despegue tambaleante ha logrado estabilizarse y ha brillado en sus últimas dos salidas en las que muestra 2.45 en 11 innings, con un control mejorado y sobre todo con una confianza restablecida en sus habilidades. A sus 27 años, él sabe que no puede fallar y ha recuperado.
Rodríguez perdió 3-1 contra Pensacola (Marlins) el miércoles tras lanzar cinco innings de tres hits y una carrera y dejó su balance en 4-3 y 3.00 a lo largo de 72 innings en AA. No es un récord que impresione, pero como a los lanzadores se les evalúa su labor evitando carreras, en eso Carlos sale bien valorado y parece el más aventajado.
El sureño lanza más allá de su edad, es decir, tiene la compostura de un veterano. A sus 21 años dispone de un amplio repertorio que incluye una recta a 94-95 millas, slider que se mueve con brusquedad y sobre todo un cambio de velocidad que es su arma para rematar, y todo lo tira en strikes, con habilidad para mezclar y manejar la zona.
Junto a su récord de 4-3 y 3.00, Rodríguez presenta 94 ponches en 72 innings, es decir, una frecuencia ponchadora de 11.75, que es fantástica. Aún debe mejorar su promedio de bases por bolas por cada nueve innings (4.50), pero los rivales le batean apenas .118 y su whip es de 1.18. Y en su recorrido, solo le batean 64 imparables.
Zamora, quien bateó de 5-1 el jueves por la noche, extendió a 11 su racha de juegos con hit y dejó su promedio en .275 (204-56), un salto importante si se considera que al 23 junio su average era de .244. El hijo del “Sheriff” terminó junio con porcentaje de .316 y en lo que va de julio lleva .368. Así que está acelerando cuando debía.
Medrano inició tan mal que parecía que vendría de vuelta. A la altura de abril tenía 16.88 en efectividad y lo bajaron a Clase A+. Sus números aún no impactan, pero sabiendo desde donde viene, es plausible verlo ahora con 1-1 y 4.76 en 34 innings con 35 hits, 18 carreras limpias, 13 bases y 30 ponches en la sucursal de los Royals.
Medrano tiene 1-0 y 2.45 en sus últimas dos aperturas en las que lanza 11 innings y solo admite tres carreras. Es claro que va tomando el ritmo. Su control se ha vuelto más fino. Su cutter está filoso, al igual que el sinker, el slider y el cambio, mientras restablece totalmente su confianza, un factor determinante para empinarse al éxito.
Hay varios nicas más que llaman la atención, pero literalmente estos tres son los que están más cerca de las Mayores. Juegan en AA y están recuperándose de inicios discretos. Y pese a que nadie sabe el futuro, es justificable emocionarse con Rodríguez y su temple, con Zamora y su recuperación y Medrano con su experiencia y recursos.
No hay garantías de nada, pero posiblemente de entre ellos salga el próximo big leaguer pinolero o a lo mejor no. Nunca se sabe. Y es una lástima que Ismael Munguía y Brandon Leytón se hayan lesionado. Ellos también parecían con buen chance, pero el beisbol como la vida, es impredecible. Así que vamos a esperar.
Desde hace cinco años (15 de junio de 2018) cuando debutó Jonathan Loáisiga con los Yanquis, no hemos sido impactados por el aterrizaje de otro pinolero en las Mayores. Creo que ya es tiempo de una nueva emoción de esa magnitud. Vamos a ver quién acaba con el ayuno.
Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR