Por un momento aparecieron los fantasmas del primer partido, pero esta vez la historia cambió. Nicaragua derrotó 3-1 a Puerto Rico con una monumental labor monticular del zurdo Leonardo Crawford y el batazo oportuno de Edgard Montiel para impulsar las dos carreras que hicieron la diferencia. Se ganó sin mucho sufrimiento y se cumplieron las expectativas ante un oponente ya conocido y más endeble, visto en la serie amistosa de tres partidos previo a los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
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En un principio Nicaragua pareció desorientada y jugando a un mal beisbol. Juan Diego Montes se entregó en el plato con un roletazo a la tercera, luego el coach de tercera Antenor López detuvo a Norlando Valle cuando podía anotar sin problemas y, más adelante, cuando se necesitaban carreras, Gean Rigby se entregó en la tercera base queriendo ser el más listo.
El momento de Montiel
Edgard Montiel se ganó la titularidad por su gran actuación la noche del sábado en donde demostró paciencia y mucha disciplina sobre el plato. Y ese buen momento continuó este domingo con tres imparables en cuatro turnos. Cuando entró al cajón de bateo con bases llenas en el quinto episodio, después que el relevista boricua tenía ocho outs en fila. José Saúl Orozco conectó imparable, Juan Diego Montes recibió bases por bolas al igual que Benjamín Alegría. Así que con dos outs Montiel conectó un imparable al jardín central, impulsando a Montes y Orozco para sellar el triunfo pinolero.
Crawford se agiganta
El zurdo costeño silenció a los boricuas en 5.1 entradas para dos imparables, cinco ponches y solamente permitió una carrera. Crawford fue tan dominante que después de permitir el segundo imparable en el primer inning no volvió a ser descifrado, por el contrario de los 13 bateadores que enfrentó posteriormente dominó a 12, solamente se le embazó Rubén Castró en el tercer inning por base por bolas.
Este lunes Nicaragua se enfrenta a El Salvador a las 8:00 p.m.