Al menos cuatro actividades económicas están en descenso, mientras la mayoría experimenta profunda desaceleración. Esto ocasionó que el Producto Interno Bruto en el primer trimestre de este año cerrara con un crecimiento de 3.5 por ciento, menos que el 4.8 por ciento en igual periodo del año pasado, según datos del Banco Central de Nicaragua (BCN).
El crecimiento en la producción de hoteles y restaurantes, extracción de minas y canteras, transporte y comunicaciones, comercio, otros servicios, intermediación financiera y servicios conexos, e industria manufacturera fue clave para que el PIB se mantuviera en el terreno positivo, aunque la velocidad de expansión fue desacelerada.
Las actividades económicas que restaron fuerza al crecimiento del PIB fueron: pecuario, pesca y acuicultura, construcción y la producción de electricidad.
El sector pecuario, que acumula 15 meses consecutivos de contracción, finalizó el primer trimestre de este año con una caída de 0.3 por ciento y menos 0.5 por ciento de promedio anual. Esto debido, según el Banco Central, a disminuciones en el sacrificio de ganado vacuno y en las exportaciones de ganado en pie, así como reducciones en el sacrificio de cerdos.
Una menor producción en la acuicultura de camarón y la captura de pepino de mar y jaiba ocasionó una caída trimestral de 11.3 por ciento (-0.6 por ciento en promedio anual) en la pesca y acuicultura. Esta reducción no pudo ser amortiguada por el aumento en la captura de peces (escamas), langosta y camarón.
Entre enero y marzo de este año también la construcción está en descenso. Esta cayó 1.2 por ciento y el promedio anual menos 12.1 por ciento. Esto se debió a menores áreas de construcción privada y aumento en la construcción pública.
En la construcción privada se registró disminución en el área efectivamente construida de edificaciones destinadas a residenciales, servicios e industria; y aumento en el destino de comercio. Por su parte, en la construcción pública se registró crecimiento en los componentes de edificaciones no residenciales y las obras de ingeniería civil, según el BCN.
También se reportó una caída de 1.6 por ciento en la generación de electricidad, que en promedio anual reporta una caída de 1.6 por ciento en el sector. Lo anterior se debió a menor generación de energía termoeléctrica y eólica.
Las de mayor crecimiento
Aunque el régimen de Ortega no especifica la razón, asegura que el PIB del sector de hoteles y restaurantes es el mayor impulsor del crecimiento dentro de todas las actividades. Este repuntó 27.5 por ciento y 29.7 por ciento en promedio anual.
A finales de abril, el régimen de Daniel Ortega metió tijera a su meta de crecimiento para este año, al tiempo que admitió que los elevados precios internos se prolongarán en lo que resta del año debido a factores externos, publicó el Banco Central de Nicaragua (BCN) en su balance del primer trimestre.

En una actualización el BCN estableció en entre 2.5 y 3.5 por ciento el nuevo rango de crecimiento económico, menos que lo esperado en enero, cuando pretendían una expansión de entre 3 y 4 por ciento.
En la segunda posición se ubica la industria manufacturera, que creció 3.3 por ciento en el primer trimestre (4.8 por ciento en promedio anual), como resultado de la mayor producción de lácteos, tabaco, textiles, derivados de petróleo, y arneses, entre otros.
No obstante, el BCN reporta una caída en la producción de productos cárnicos, azúcar, bebidas, productos no metálicos, entre otros.
Uno de los sectores que significativo crecimiento es la explotación de minas y canteras, que se expandió en el primer trimestre 13.3 por ciento (4.4 por ciento en promedio anual), como resultado de la mayor extracción de oro, plata, material selecto, piedra triturada, cal, sal y piedra pómez.
Por su parte, los servicios de intermediación financiera crecieron 4.4 por ciento (4.1 por ciento en promedio anual), por aumento en la cartera de crédito y a la mayor captación de depósitos en moneda extranjera y nacional.
Uno de los sectores pilares es la agricultura, que creció 1.7 por ciento (4 por ciento en promedio anual), como resultado de la mayor generación de valor agregado en los cultivos café, maíz, frijol, sorgo, arroz, soya, maní, ajonjolí y tabaco, entre otros.
Otros componentes del crecimiento
Por el lado del gasto, el Producto Interno Bruto fue impulsado por el consumo, el cual creció 2.9 por ciento en el primer trimestre y 3.3 por ciento en promedio anual), debido al incremento en el consumo privado.
Según el Banco Central, las remesas y la recuperación del empleo ocasionaron que el consumo individual de hogares e Instituciones Sin Fines de Lucro que Sirven a los Hogares (ISFLSH) o consumo privado registrara un crecimiento de 3.9 por ciento respecto al mismo trimestre del año anterior y de 5.3 por ciento en promedio anual.
En tanto, las exportaciones de bienes y servicios registraron un crecimiento de 7.1 por ciento (8.4 por ciento en promedio anual). En los bienes aumentaron los volúmenes exportados de productos mineros, azúcar, lácteos, tabaco, textiles, arneses, entre otros.
En las exportaciones de servicios se registró crecimiento en los servicios de transporte aéreo y marítimo, comunicaciones, servicios de seguros, entre otros, según el BCN.
Y aunque el régimen de Ortega asegura que la economía está en crecimiento, en el primer trimestre reporta una reducción de las importaciones de bienes y servicios. Estas cayeron 4 por ciento (crecimiento de 0.7 por ciento en promedio anual).
Indica que en los bienes, se observó disminución en productos de la pesca, azúcar, vestuario, madera y productos de madera y productos químicos, entre otros. Por su parte, en los servicios se registró
disminución en los servicios de transporte por agua, servicios postales y de correo, financieros, servicios de seguros, servicios profesionales, científicos y técnicos, y servicios de esparcimiento, entre otros.