Barney Baltodano es el máximo ganador en la historia del Bóer con 146 victorias. LA PRENSA/ARCHIVO

Barney Baltodano, el pitcher que hacía «llorar» a los mejores bateadores del país

Sin disponer de una gran velocidad en sus disparos, Barney se volvió un maestro del control y dejó cifras que son la referencia entre los Indios

En cierta ocasión Antonio Herradora comentó que a pesar del intenso trabajo al que sometía su brazo nunca había sentido alguna molestia, ante lo cual su paisano y compañero de juego Vicente López comentó: “y qué molestia vas a sentir si con esa bolita pasada que vos tirás, nunca te cansás y creo que ni esfuerzo hacés para tirarla”.

“Herradora se enojó”, recuerda Calixto Vargas, otra legendaria figura y testigo del hecho. Y aunque es claro que Vicente bromeaba, en realidad uno suele creer que tiradores del estilo de Herradora, Luis Cruz, Asdrudes Flores, Diego Sandino, Germán Espinoza y otros que lanzaban más con la cabeza que con el brazo, nunca se cansaban.

Un ejemplo clásico es Barney Baltodano, quien como un diestro tecladista sabía ir al punto exacto para dominar a sus rivales. Se volvió un maestro en alterar los ángulos, cambiar las velocidades y curvear sus pitcheos. Tenía una bola tan incómoda que hacía llorar a algunos de los mejores bateadores del país y eso que no lanzaba duro.

“Para ser honesto no le veo nada a ese muchacho”, fue el diagnóstico de Julio Moya, luego de observar a Baltodano, quien llegó a buscar un espacio en los Leones en 1984 después de brillar en las ligas Mayor A con el Denisa. Así que se fue al Bóer y tras un inicio lento de 1-3 y 2.59, llegó a convertirse en el mejor tirador de los Indios.

Te puede interesar: El niño nicaragüense exiliado que jugará una Serie Mundial infantil

Ese mismo año, Barney fue llevado al Torneo Selectivo que reunía en cuatro equipos a lo mejor del talento del país y para probar su gran calidad, terminó con 5-0 y 1.21 con cuatro juegos completos y dos lechadas, para concluir encima de Julio Moya y Diego Raudez, los tiradores más brillantes de aquella época en el beisbol nacional.

Y resultó tan bueno Baltodano que ganó al menos 11 juegos en ocho de las siguientes nueve temporadas. Tuvo 11-7 y 2.08 en 1985; 13-7 y 2.09 en 1986 y 13-7 y 1.72 en 1987, antes de aflojar con 3-7 y 3.02 en 1988. Y cuando se puso en duda la salud de su brazo, regresó a su nivel usual con 12-6 y 2.81 en 1989, para saltar aún más después.

En las siguientes cuatro campañas de 1990 a 1993, Barney tuvo un promedio de 18 triunfos al año: 18-7 y 2.90 en 1990; 16-8 y 2.87 en 1991; 16-4 y 2.16 en 1992 y su punto más alto en 1993 con 20-6 y 2.86, para convertirse en uno de los solo nueve ganadores de 20 juegos en la historia del beisbol nacional, con 18 juegos completos.

Ahora se pueden apreciar esos números como un montón de cifras frías, pero otra cosa era ver a Barney mostrando sus habilidades sobre la colina y trenzado en duelos con los “ases” de esa época como Moya, Cano, Epifanio, Raudez, Polanco, Hebbert, Quiroz y otros más. Y él sobresalía en esos tiempos como el tiro seguro del Bóer.

Al final, Baltodano cerró con 151-76 y 2.50 en 1,695.1 innings en los que ponchó a 730 con 264 bases, mientras completaba 117 juegos y bordaba 29 lechadas. Además, Barney salvó 23 juegos. Y para eso solo utilizó 13 temporadas. En la selección no fue tan afortunado porque solo le recetaban Cuba, Estados Unidos y Japón.  

Sus 146 victorias son lo máximo entre los lanzadores del Bóer en su historia. Los otros cinco éxitos que le hacen llegar a 151 en su carrera, los consiguió con el Managua en el Selectivo de 1984. Sólo Julio Raudez (170), Asdrudes Flores (169), Julio Espinoza (155) y Martín Bojorge (153) tienen más victorias que Baltodano en Nicaragua.

“No va a ser fácil para el Bóer volver a tener un pitcher como Barney”, sentenció el finado Germán Espinoza tras aquella campaña sensacional de 1993, probablemente la temporada más explosiva en toda la historia del beisbol nacional. Y tenía razón, en la tribu aún se busca un tirador como Baltodano, un auténtico tiro seguro.

Deportes

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí