Debo admitirlo. Yo fui uno de los pensaron que el salario del chileno Marco Antonio Figueroa en la Selección Nacional de Futbol era un despropósito. En febrero de 2022 llegó al país ganando 19 mil dólares al mes y con una mochila cargada de ilusiones al hombro que parecían imposibles de lograr. El pasado nos había hecho actuar a la defensiva y dudar de los entrenadores que se presentaban con una varita mágica para resolver los problemas de nuestro futbol. No obstante, Figueroa no ha fallado y cómo escribió Edgar Tijerino, el Fantasma es real.
Desde su llegada se calcula que se han desembolsado alrededor de 300 mil dólares por los servicios del entrenador chileno y ahora me parecen hasta una ganga. Concacaf entregó o entregará a Nicaragua 250 mil dólares por su participación en la Copa Oro, no importa cómo sean repartidos ni para qué sean destinados, el punto es que el salario del Fantasma se paga solo. Todavía falta que Nicaragua inicie la aventura en la Liga A de Naciones en donde enfrentará a Panamá, Guatemala, El Salvador, Martinica y Curazao y conocer cuánto dinero se recibirá por participar en dicho torneo.
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Por otro lado, está el factor más allá del dinero que es más difícil de conseguir. Nicaragua se vende en el mundo, se promociona sola. Ahora jugadores como Jacob Montes del Botafogo o Juan Luis Pérez del Alajuelense decidieron sin pensarlo representar al país. Y lo más importante aún es la apertura para ver a la Azul y Blanco como un atractivo para partidos amistosos con selecciones de alto nivel como Uruguay, Paraguay, Ghana o Irán, ¿Cuánto vale eso?
Solo hay que recordar cómo eran los amistosos en el pasado. Primero era casi inexistente a nivel oficial y cuando se hacían la mayoría eran contra equipos de primera división del país ante la falta de interés internacional. Recuerdo en una ocasión a Henry Duarte cansado ante la impotencia de conseguir partidos amistosos, tomar al equipo nacional y encargarse de realizar una gira contra equipos de Costa Rica de divisiones inferiores o alternativos.
Así que ahora con el paso del tiempo y lo mucho que se ha avanzado no me pesa en lo absoluto reconocer que el salario del Fantasma es una ganga para el futbol nicaragüense.