El nicaragüense Erasmo Ramírez se ha convertido en el principal representante del país en las Grandes Ligas tras la lesión de Jonathan Loáisiga. El rivense suma 16.2 episodios con 2-1 y 4.32 en efectividad en el relevo de los Nacionales de Washington, sin embargo, había asustado a los aficionados por su inesperada desaparición del montículo durante seis días recientemente.
“Esos días fueron esencialmente para trabajar en mi mecánica y mezcla de pitcheo. Hubo juegos que me pusieron a calentar, pero me dijeron que me meterían si fuéramos perdiendo por una carrera y en otras ocasiones el pitcher abridor se fue más profundo en el juego, también ya están los lanzadores para el séptimo, octavo y noveno episodio, por eso no me ocuparon”, explicó Ramírez a Ariel Tábora de Mundo Deportivo Nicaragua, entusiasmado por ser el tercer pitcher más ganador en la historia de Nicaragua en Grandes Ligas con 39 triunfos, detrás de Dennis Martínez y Vicente Padilla.
Te puede interesar: Al Real Madrid no le alcanzó con ser mejor que el Manchester City
“Siempre tener un ganado o un juego sostenido es esencial y uno quiere ir y mantener el juego sin importar como lo encontrés. Es difícil ganar juegos en el bullpen”, comentó el derecho, quien además indicó la razón por la cual casi no se lesiona. “A partir de los 30 en mi temporada muerta (cuando finaliza la temporada regular) empecé a entrenar y mi cuerpo cambió, también tengo una rutina, entiendo qué necesita el brazo, me relajo y por fin poder pensar en mi cuerpo y eso ha sido clave. La velocidad va y viene en el Spring Training estaba a 94 y ahora en 92 y 93, así que no fuerzo nada, sino que prefiero tener una buena localización y buscar los roletazos”, concluyó.