Antenor López, un jugador con habilidades para desempeñarse en distintas posiciones, veloz en las bases y con un respetable bate que le permitió resumir .318 de average en su carrera de diez temporadas en el beisbol superior, está resultando incluso un mejor timonel. Así se puede apreciar en su trabajo con el Frente Sur en el Pomares.
Después de los primeros 32 partidos en la liga el equipo sureño (22-10) solo es superado por los Dantos (23-9), quienes marchan en el primer lugar. Rivas parecía más bien un club modesto, pero Antenor ha encontrado la manera de hacerlo funcionar al máximo y desde ya se le considera uno de los equipos más eficientes del torneo.
“La clave ha sido estar unidos a nivel de peloteros y técnicos. Y luego, comprometidos con un mismo objetivo. Tenemos jugadores con experiencia y otros que van construyendo sus carreras, pero estamos todos con la misma misión en mente. Así que con la ayuda de Dios esperamos continuar”, indica el joven mánager del Frente Sur.
Después de convertirse en el primer equipo campeón de los Pomares en 1980 al vencer al León, el Rivas se coronó de nuevo en 1982 sobre los Dantos. Sin embargo, después debió esperar 35 años para conquistar un nuevo título, que llegó en 2017 ante los Leones. Y pese a que queda un largo camino, el equipo de ahora está peleando.
“Estamos compitiendo con bastante éxito, gracias a Dios y aunque nadie sabe lo que va a pasar en el futuro, tenemos confianza en que vamos a avanzar lo más largo que podamos. Hemos entrenado fuerte, nos hemos mantenido unidos y comprometidos y cada día nos sentimos con más confianza en nosotros mismos”, asegura López.
A diferencia de años recientes, en los cuales el equipo sureño se las arreglaba para pelear apoyado en su pitcheo y buena defensiva, mientras se recurría a la velocidad y el bateo de contacto para producir, ahora la tropa rivense ha mostrado fuerza y tanto Luis Montealto como Álvaro Acevedo y Carlos Maliaño han enseñado poder.
“Hemos redondeado una alineación bastante balanceada en la que hay bateadores de buen contacto y rápidos en las bases y otros con fuerza como el caso de Montealto, Acevedo y Maliaño que es un joven y le pega duro a la bola. Así que nos sentimos contentos con la alineación y desde luego con el staff de lanzadores”, explicó.
Acevedo lidera a los bateadores con .444 (99-44), Montealto a los jonroneros con nueve, a pesar que inició tarde, mientras Maliaño resume .343 y Angelo Sobalvarro .320, pero López se emociona cuando habla de sus lanzadores, entre los que destacan Juan Bermúdez (5-1 y 1.29), Nixson Muñoz (5-2 y 1.53) y Danilo Bermúdez (5-2 y 1.54).
“Además de los abridores que han lucido muy bien, tenemos un buen cuerpo de relevistas entre los que destacan Jhordy Olivas y Fidel Estrella, pero además, pronto vamos a tener a los zurdos Pedro Torres y Kevin Solís, lo que sin duda nos permitirá compactar más esa área y tener más chance de ganar”, aseguró el timonel sureño.
Antenor no fue una estrella como jugador, sin embargo, siempre jugó con mucha garra y entusiasmo. Y consiguió números solidos como bateador, al extremo de cerrar con .318 (1972-627), con 18 jonrones, 235 empujadas y 92 bases robadas, mientras recibía 209 bases por bolas, que son más que los 192 ponches que acumuló.
«No fui una estrella, pero me entregué al máximo en cada partido, jugué con respeto a mi equipo y a los rivales y también a la fanaticada. Creo que tuve buenos números y cuando me retiré pensé que todavía podía seguir, pero se me ha dado la oportunidad de dirigir y espero cumplir con los objetivos que nos hemos trazado», indicó.