La canasta básica cerró el primer trimestre de este año en 18,973 córdobas, casi similar que hace un año, según informó el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide), que a su vez publicó el comportamiento de la inflación que en marzo fue de 1.68 por ciento, tras mostrar signos de desaceleración respecto al mes anterior.
Respecto a diciembre, la canasta básica, según el règimen de Daniel Ortega, exhibe una baja de apenas ocho córdobas, porque en ese mes para cubrir los 53 productos y servicios de la cesta se requerían 18,981.55 córdobas.
Al cierre del primer trimestre, los nicaragüenses requerían 13,478.14 córdobas para comprar granos básicos, lácteos, huevos y verduras. Ese gasto significa 1,718 córdobas adicionales con relación a hace un año cuando ascendía a 11,760.41 córdobas.
Los alimentos que siguen por las nubes son las carnes. Por ejemplo la posta de res, la libra cuesta 144.09 córdobas, mientras que hace un año era 121.61 córdobas. Para comprar las 8 libras establecidas para una familia de cinco miembros, ahora se necesitan 1,152.72 córdobas.
En tanto, la libra de queso seco se vende en 128.83 córdobas este año, mientras que el año pasado en igual periodo era 99.96 córdobas. Es decir que para que las familias puedan acompañar sus alimentos con este derivado lácteo este año se necesitan 1,159.47 còrdobas mientras que el año pasado eran 899.64 córdobas para comprar las 9 libras mensuales.
Entre los granos básicos el arroz y los frijoles también han subido de precio. Hace un año comprar las 38 libras de arroz se necesitaban 634.98 (16.71 córdobas por libra), pero este año se debe pagar 684.38 córdobas (18.01 córdobas).
En el caso de los frijoles, pese a la salida de la cosecha, este se está vendiendo en los mercados a 34.92 córdobas por libra frente a los 22.76 córdobas el año pasado. Esta situaciòn ha ocasionado que se requieran 1,187.28 córdobas para las 34 libras establecidas en la cesta, mientras el año pasado eran 773.84 córdobas.
El aceite ha sido uno de los más afectados por la espiral alcista, especialmente porque gran parte se importa. No obstante este es de de los pocos comestibles que ha bajado de precio en el último año. Hasta marzo producto se vendía por litro 64.05 córdobas, mientras que hace un año se compraba a 74.75 córdobas.
Sobre los productos de uso del hogar
Aunque a menor ritmo, también los productos de uso del hogar que incluyen servicios básicos, de uso personal y limpienza, así como 900 córdobas fijos en concepto de renta, hasta marzo de este año han subido. Este gasto ascendió a 3,519.61 córdobas, mientras que hace un año eran 3,396.99 córdobas.
Entre los productos que se mantienen congelados figura el gas butano, el cual está dentro de la política del régimen de Daniel Ortega de mantener los combustibles invariables, cuya medida se adoptó en abril del año pasado.
Pero otros como, por ejemplo, el jabón de lavar ropa pasó de 21.02 córdobas a 25.49 córdobas. Para comprar las 12.55 unidades, el año pasado eran 263.80 córdobas y este año 319.90 córdobas.
La pasta dental de 38.86 córdobas a 40.93 córdobas.
Y finalmente para comprar los productos relacionados con la vestimenta y calzado hasta marzo se necesitaban 1,975.71 córdobas, mientras que hace un año eran 1,840.65 córdobas.
En paralelo a la evolución de la canasta básica, el Inide también publicó que en marzo la inflación- que refleja el comportamiento generalizado de los precios en el mercado- experimentó un alza de 0.50 por
ciento por ciento para un acumulado trimestral de 1.68 por ciento.
El economista Néstor Avendaño, en su blog personal, publicó un análisis sobre la evolución de la inflación este año e indicó que si bien la misma está dando señales de desaceleración, el promedio de los últimos 12 meses, sigue siendo alto. Esta tasa se ubicó en 10.39 por ciento.
«Es bastante probable que los precios de las materias primas, alimentos y combustibles, se aceleren de nuevo en este año por el conflicto geopolítico-militar en Europa o por los inesperados recortes de la extracción de petróleo anunciado por la Organización de la Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus aliados (OPEP+) el 2 de abril de este año «, advirtió.
Avendaño cree que el máximo emisor bancario mantendrá su tasa elevada, lo que seguirá pasando factura a la actividad económica. «Se puede prever que el BCN mantendrá alta la tasa de interés monetaria debido a la fuerte presión inflacionaria, lo que podría provocar una mayor duración de la desaceleración económica -el IMAE promedio anual de enero de este año creció con una tasa anualizada de 3.5%-, pero no se prevé una recesión económica en Nicaragua en el corto plazo, excepto si se da el riesgo latente de un aterrizaje “forzoso” en los países de economía avanzada, entre ellas Estados Unidos, principal socio comercial de Nicaragua, que causaría la reducción de la inflación, un aumento del desempleo, un mayor endurecimiento de las condiciones crediticias y una recesión económica, ahora con una mayor probabilidad porque se impulsó la agitación bancaria en Estados Unidos y la Unión Europea».
Y agrega: «La presión inflacionaria en el mercado local es persistente, acelerada y alta desde abril de 2021, no obstante entre 2019 y 2022 la política monetaria y la política fiscal han sido, y continuarán siendo, contractivas. El principal deseo económico actual es que la trayectoria inflacionaria en el resto del año de 2023 sea descendente».