Óscar Manuel García Flores, de 42 años, quien se construyó un sótano para esconderse y evadir la justicia, pasará el resto de su vida en la cárcel.
La jueza María Esther Altamirano, titular del Juzgado de Juicios de Matagalpa, lo ha sentenciado a prisión perpetua por el delito de femicidio.
Óscar García Flores le quitó la vida a su pareja Raquel de los Ángeles Salinas Barahona, de 35 años.
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El femicidio aconteció el 1 de junio de 2021, cuando el hombre llegó ebrio a la casa que compartía con la víctima en la comunidad Santa Emilia, jurisdicción de Matagalpa.
El hombre de 42 años después que mató a golpes a Raquel Salinas se dio a la fuga. Inicialmente el femicida se escondió en las montañas de Jinotega.
Pero tiempo después regresó a la casa de su mamá en la misma comunidad de Santa Emilia y allí se escondió en un sótano.
Pero el 9 de enero del año en curso autoridades policiales realizaron un allanamiento tras recibir información, y fue encontrado debajo de una cama, en un hoyo.
Tenía antecedentes
Óscar García Flores tenía antecedentes penales; había sido condenado por violencia psicológica y física, en perjuicio de la misma víctima.
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Además tenía antecedentes y por robo en perjuicio de un ciudadano, condenas que debería cumplir hasta el año 2026, sin embargo, el 13 de mayo del 2021 se le otorgó el beneficio de convivencia familiar.