El Erasmo Ramírez que maneja sus disparos con precisión de cirujano, que mezcla envíos con la habilidad de un tecladista y que cambia velocidades de forma automática, regresó a la colina este miércoles contra los Ángeles de Los Ángeles en Anaheim y les lanzó un inning en blanco, aunque los Nacionales de Washington perdieron 3-2.
Ramírez está regresando de un par de salidas tormentosas en Denver, Colorado, contra los Rockies. Le fue tan mal en las alturas de Denver que permitió cinco carreras limpias en un inning de trabajo durante sus dos faenas combinadas. Pero este miércoles volvió a su nivel habitual y despachó rápido a los tres bateadores que enfrentó.
El rivense utilizó 11 disparos, ocho strikes, para dominar el octavo episodio de los Ángeles. Brandon Drury elevó al bosque izquierdo, Gio Urshela falló por esa misma ruta, aunque con un contacto sólido, mientras Logan O’Hoppe fue ponchado. De modo que no hubo ningún tipo de problemas en la presentación del nica que mejoró a 7.50.
Antes de este trabajo, Erasmo tenía 9.00 en efectividad. Ahora presenta 7.50 debido a cinco carreras limpias en seis entradas, con nueve hits permitidos, una base y tres ponches. Los rivales le batean para .333 y su whip es de 1.67. Desde luego, tiene que seguir mejorando, pero es claro que ha vuelto a un punto de equilibrio tras batallar.