Tras casi dos meses de haber anunciado públicamente su salida «voluntaria» del país, la Congregación de Hermanas Trapenses de Nicaragua denunciaron este martes 11 de abril que funcionarios del Ministerio de Gobernación (Migob) informaron verbalmente al obispo de la Diócesis de ese departamento que las instalaciones, en San Pedro de Lóvago, Chontales, pasarían a manos del Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA).
A su salida, en la última semana de febrero, las religiosas ya habían realizado diligencias legales para entregar el Convento, Monasterio y todos los bienes materiales a la Diócesis de Chontales.
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Las monjas dejaron el Monasterio el 24 de febrero pasado y el 25 arribaron a Panamá, donde iniciarían sus trabajos.
«Habíamos dejado el Monasterio bajo la administración de la Diócesis (de Chontales) mientras se hacía la gestión ante Migob del cierre voluntario de la asociación», reportaron las religiosas.
En una publicación realizada en su página de Facebook indican que el 1 de marzo presentaron a las autoridades la escritura de cierre voluntario, pero el 3 de marzo las autoridades informaron al obispo «que ya no podían ir al Monasterio y que allí funcionaría el INTA».
La segunda congregación de religiosas que sale del país
Las Hermanas Trapenses, de la Orden de Monjas Cistercienses de la Estricta Observancia, llegaron de Argentina a Nicaragua el 20 de enero de 2001, con el propósito de fundar el Monasterio Santa María de la Paz, para extender su labor contemplativa, de oración y devoción.
Las Hermanas Trapenses es el segundo grupo de religiosas que dejan Nicaragua.
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Las primeras fueron las monjas de la orden Misioneras de la Caridad, fundada por Madre Teresa de Calcuta, que dejaron Nicaragua en julio del año pasado después que la Asamblea Nacional les cancelara su personalidad jurídica, y el régimen ordenara su salida del país.
La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo mantiene una «guerra» contra la Iglesia católica de Nicaragua, que incluye el encarcelamiento de monseñor Rolando Álvarez, condenado a más de 26 años de cárcel y la suspensión de relaciones diplomáticas con el Vaticano.
Desde abril de 2018, cuando el régimen comenzó la arremetida contra las organizaciones sin fines de lucro, en Nicaragua ya han sido canceladas más 3,300 ONG, entre las que se cuentan 33 por disolución voluntaria, según el investigador Amaru Ruiz, de Fundación del Río.
Religiosas piden apoyo para construir el nuevo monasterio
En su mensaje a la feligresía que compartieron en sus redes sociales, las religiosas explicaron que fueron «acogidas con gran cariño y generosidad» en Panamá, donde «el Señor nos llama a comenzar de nuevo y de cero».
Las Hermanas Trapenses están buscando un lugar dónde empezar a construir el nuevo Monasterio Santa María de la Paz, en continuidad con las «insondables gracias» vividas en Nicaragua, «a cuyo pueblo siempre llevamos en nuestro corazón y oración», expresaron.

Para apoyar a las Hermanas Trapenses pueden depositar a la cuenta bancaria No. 204010254814 (Bancentro, en dólares), o bien pueden hacer llegar sus donaciones al Centro Pastoral Vía España, Pasadena Bella Vista, Panamá.
Las religiosas piden a los donantes identificarse, ya que no pueden recibir donaciones anónimas.