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El poder de la mentira política

El científico político mexicano Luis Antonio Espino, especialista en discurso y manejo de crisis, ha publicado en la revista semanal Letras Libres un artículo titulado La mentira como arma del poder.

El artículo se refiere a las mentiras en el ejercicio del poder político por parte del presidente izquierdista y populista de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Pero retrata las situaciones políticas y a muchos otros gobernantes de América Latina y el mundo en general.

Dice Antonio Espino que “la mentira usada abierta y sistemáticamente como arma del poder para dividir y confundir a la sociedad será parte central del agrio legado del populismo”, tanto el de derecha como el de izquierda. El investigador político mexicano aporta la información de que el periódico

estadounidense The Washington Post, “contabilizó poco más de 30 mil 500 afirmaciones falsas y engañosas de Donald Trump, durante sus cuatro años (de mandato) en la Casa Blanca”.

Pero las mentiras de Trump fueron bastante menos que las del actual presidente mexicano, López Obrador. Informa Espino que según el conteo de la empresa de análisis de estadísticas políticas SPIN-Taller de Comunicación Política, AMLO “ha hecho casi 87 mil afirmaciones falsas, engañosas o que no están respaldadas por información pública hasta agosto de 2022, es decir, en poco más de tres años y medio de gobierno.” Y sigue mintiendo.

Advierte el analista político mexicano que los presidentes mentirosos no pagan ningún costo legal por eso. No pagan consecuencias sociales, políticas, administrativas ni diplomáticas por sus mentiras descaradas, por sus falsificaciones de la realidad y medias verdades.

Los medios de comunicación oficialistas siguen difundiendo las mentiras de esos líderes, incluso cuando la realidad ha demostrado su falta de veracidad. Y lo peor es que mucha gente da crédito a las falsedades que dicen en sus discursos. En México, por ejemplo, seis de cada diez personas siguen teniendo una opinión favorable de AMLO, según las encuestas. “Al presidente no le interesa la verdad –observa el investigador mexicano–, pero esta (la verdad) tampoco parece tener muchos aliados.

Dice Molina que cuando se pregunta a cualquier ciudadano mexicano su opinión acerca de que el presidente diga tantas mentiras, por lo general la respuesta, miedosa, resignada o cínica, es que al fin y al cabo todos los políticos son mentirosos.

El imperio de la mentira gubernamental es grave para la sociedad y los ciudadanos advierte el analista mexicano, pues “cuando se usa el poder del Estado para desinformar se daña la capacidad de la sociedad para entender la situación real del país. Las mentiras del presidente no sustituyen a la verdad, pero sí la vuelven irrelevante a los ojos de millones.”

Los presidentes populistas de izquierda o derecha no mienten solo porque son individuos mentirosos compulsivos. Es que con sus mentiras y engaños ocultan el socavamiento del Estado, con el propósito de centralizar el poder en sus personas y atornillarse en él. En algunos casos inclusive con la intención de heredar el poder a otra persona de su familia.

Pero también los presidentes mentirosos mienten porque pueden hacerlo con impunidad, porque están

rodeados de fanáticos y serviles que les creen ciegamente –o simulan creerles–, porque no hay poder legislativo ni judicial que los obligue a rendir cuentas. Mienten porque, lamentablemente, para mucha gente cuesta más defender la verdad que tolerar la mentira.

Antonio Espino concluye su enfoque sobre la mentira como modo de ejercer el poder, diciendo que en algún momento, cuando se establezca o restablezca la normalidad de las instituciones democráticas, los ciudadanos tendrán que darse cuenta de que para reconciliarse entre ellos tendrán que reconciliarse primero con la verdad.

COMENTARIOS

  1. Hace 1 semana

    Nuestro usurpador de la voluntad de sufragio y gobernar en estado de derecho del pueblo Nicaragüense ; DOS. En la pantomima de instalación del seudo congreso y en un discurso desteñido afirmó que le fue ofrecida la presidencia por parte de Antonio Lacayo en tiempos del gobierno democrático de dona Violeta, por incapacidad para gobernar. Si leemos su Orweliano mensaje esta diciendo y afirmando que : todo el desmontaje del estado de la constitución y estado derecho: Abolición del Congreso, Corte Suprema de Justicia y Poder Ejecutivo manoseado por su dictadura lo esta haciendo porque no quedaba otro remedio. Salve a Ti Nicaragua.

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