Carlos “Calín” Rosales, una figura legendaria del beisbol nacional, integrante de la famosa selección pinolera de 1972 y considerado uno de los mejores jardineros derechos de todos los tiempos, falleció la noche del jueves en Managua. Tenía 79 años.
Rosales, quien siempre resultó un individuo agradable, educado y bien presentable, hizo su debut en la Selección Nacional a finales de los años sesenta, pero alcanzó mayor notoriedad en 1972 cuando además de batear .291, jugó gran pelota a la defensa.
Su brazo fue considerado uno de los más potentes y precisos entre todos los jardineros que han desfilado por los campos nacionales y a menudo se le incluye en una lista en la que se menciona a Ramón Padilla, Richard Hunter y últimamente Ramón Flores.
“Calín” inició su carrera a nivel competitivo en el equipo Ortiz Urbina a mediados de los años setenta, pero cuando se estableció la Primera División en 1970, se unió al Bóer y se mantuvo ahí por tres años, antes de moverse al San Fernando y al Ifagán.
Rosales también militó en el Cinco Estrellas, Chinandega y los Búfalos del Bóer, dejando al final de su carrera un promedio de .271 por 603 hits en 2223 turnos, con 358 anotadas, 41 jonrones y 293 empujadas, mientras estafaba 65 bases en su carrera.
Su mejor desempeño lo consiguió en 1973 con el San Fernando, con el que acumuló .313 de promedio, mientras que su máxima cantidad de jonrones fueron los nueve en 1977 y en hits conectados coleccionó 85 hits en 1975 con los Búfalos y Chinandega.
Rosales se une a Pedro Selva, Vicente López, Antonio Herradora y Ángel Dávila, como el quinto integrante del legendario equipo de 1972 en fallecer. En elenco ya vio partir incluso a todos sus entrenadores, con la excepción del cubano Pedro Ramos.
En el equipo de 1972, Rosales jugaba el jardín derecho y formó la triple de jardineros con Ernesto López en el bosque central y Pedro Selva en la pradera izquierda. Julio Cuarezma era otro de los jardineros de ese venerado equipo que ha perdido cinco miembros.