Algo ocurre en el consciente y subconsciente colectivo político electoral latinoamericano. El patrón es el mismo, por lo que no valen ejemplificaciones localistas desde el río Bravo hasta los confines australes chilenos, de cara a la salida de las tiranías fasciocomunistas implantadas por Fidel Castro desde 1959 a la actualidad.
Muchos queremos salir de estos dinosaurios pero, primero no queremos hacerlo participando en política, menos cuando se le dice a la gente que hay que crear nuevos partidos con reformas y propuestas de nación para gobiernos limitados en cada país; y segundo, porque todos, al menos hasta el día de hoy, hacen «la lucha» rememorando viejas glorias anticomunistas en cafés, peñas, tertulias, grupos de sociedad civil, y en muchos casos a expensas de lo que diga el Departamento de Estado de Estados Unidos, o la Unión Europea. Olvidando que son los propios ciudadanos de cada país quienes deben tomar en primera instancia las iniciativas, luego respaldadas por la comunidad internacional.
Debo decir que en este sentido sí hay una posibilidad real, y es el Foro Liberal Latinoamericano y el proyecto 5R, es decir, 5 reformas, instancias que empiezan a despertar interés ante tanta pasividad a nivel social, inclusive partidario, pues el estancamiento y la modorra institucional a nivel subcontinental es latente.
Sobre este particular, recientemente, Alberto Mansueti, un viejo lobo liberal clásico que está influyendo con fuerza política y doctrinaria a algunos nuevos partidos en la región, me comentaba que el desvío de ruta en esta batalla contra el narcocomunismo ha sido grave, pues a nadie se le ha ocurrido crear y fortalecer partidos políticos con una nueva visión programática y mentalidad, en los cuales es de gran aprovechamiento la existencia de movimientos de sociedad civil, sindicatos, entidades gremiales y otras, pero partiendo de una vanguardia partidaria.
Países de la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), tras la caída del Muro de Berlín y la llegada de la Perestroika, con las movidas trascendentales de grandes figuras como su santidad Juan Pablo II, los exgobernantes Ronald Reagan, Margaret Tatcher y Mijaíl Gorbachov, el artífice del giro de sistema en Rusia, los países ya libres del virus comunista crearon nuevos partidos políticos, entre estos Polonia, Hungría e inclusive la Alemania Oriental.
¡Esa es la llave para abrir las compuertas!, pero al cegarnos y ensordecer ante esa realidad ahí comienza nuestra desgracia; y continuará mientras no haya un cambio racional y mientras muchos organismos y fundaciones internacionales continúen desvalijando montañas de dólares y euros para amamantar a grupos que nada han hecho, sustentablemente, ante tanta embestida comunista.
Hay que reconocer que la izquierda, socialistas y comunistas, sí han creado partidos y orquestado instituciones y conspiraciones, mientras que la derecha, en cuya doctrina clásica sea liberal o conservadora se asienta el verdadero pensamiento para el desarrollo humano, no ha hecho bien su papel, sobre todo esa «mala» derecha que ha gobernado con torpeza y sentido de perennidad desbocando en dictaduras, en populismos y en asistencialismos desde el poder imitando a la izquierda.
La tiranía castrista lleva 64 años en el poder, la de Ortega 45 (contando los años que gobernó “desde abajo”), la venezolana 25, sin saber por cuánto tiempo estarán otras con el retorno de Lula da Silva, la señora Castro en Honduras aparentemente con bajo perfil por el mensaje de los militares de su país de no propagar el mentado Socialismo del Siglo XXI, el merluzo Boric en Chile con sus disparates plurinacionales, el mexicanazo de López Obrador y Petro con sus atormentados discursos en Colombia.
Me reconforta ese diálogo con Mansueti, hay luces en el oscuro túnel que, junto a otras que irán surgiendo en el camino, propiciarán el advenimiento de la democracia y libertad en nuestros pueblos.
También me reconforta que en diciembre del año pasado mi amigo cubano Eduardo Arias, quien con su partido Nacionalista y a punta de esfuerzos viene consolidando desde el exilio en Miami, participó por primera vez en un encuentro de la Unión Internacional Democrática, compuesta por partidos liberales y conservadores de los 5 continentes, la cual fue fundada por Reagan y Tatcher, en el cual se abre una puerta a trabajar en conjunto con fuerzas ya establecidas y nuevas capaces de ofrecer una alternativa real a la barbarie comunista.
El autor es poeta y periodista nicaragüense exiliado en Estados Unidos. Columnista Internacional. Fundador del Foro Anticomunista de Miami y del Partido Organización Política Accionaria OPA.