A cuatro meses de haber sufrido una golpiza a tubazos en una de las tiendas de la cadena SYR en Costa Rica, donde ambas trabajaban como cajera y como dependiente, las mujeres de origen nicaragüense viven las secuelas de la agresión.
Esto fue constatado por el viceministro de Trabajo de Costa Rica, Walter Villalobos, quien conversó con las víctimas hace dos días.
La agresión se conoció públicamente el pasado mes de noviembre, cuando circuló el video donde se observa a las dos mujeres siendo agredidas a tubazos y estando ellas arrodilladas.
Por la golpiza a las dos connacionales permanece en prisión un hombre de apellido Lin, de origen chino y representante de la tienda SYR.
Una mujer de apellidos Alvarado Dávila, quien trabajaba en el local donde sucedió la agresión, fue detenida, pero dejada con medidas cautelares, por lo que enfrentará el proceso en libertad.
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Lin y Alvarado Dávila enfrentan cargos por tortura y privación de libertad agravada.
No salen de casa
En rueda de prensa, el viceministro de Trabajo relató que el diálogo con las dos mujeres se desarrolló entre lágrimas de las víctimas, agregando que cuatro meses después de lo sucedido una de ellas «ni siquiera se quiere ver al espejo».
Desde el pasado 14 de agosto que sucedieron los hechos, las dos víctimas no solo dejaron de trabajar para SYR, sino que también no salen de sus casas, subrayó el viceministro de Trabajo.

El alto cargo, quien evitó afirmar si lo sucedido es un acto de esclavitud, señaló que los hechos que ahora son del conocimiento de la justicia costarricense es algo nunca antes visto en la historia de ese país centroamericano.
Incumplieron normas laborales
El viceministro del Área Laboral, Walter Villalobos, también se refirió al hecho de que en 16 de las 22 tiendas de la cadena SYR inspeccionadas el pasado mes de noviembre, los dueños no acataron las indicaciones hechas por las autoridades.
Por ejemplo mantienen desprotegidos de la seguridad social a su personal al no inscribirlos en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), señaló el alto cargo.
Los dueños de SYR tampoco pagan horas extras, no hay condiciones sanitarias en los locales y no han establecido una política contra el hostigamiento laboral, señaló Villalobos.
Por los incumplimientos a las leyes laborales, los dueños o representantes de esas 16 tiendas han sido denunciados en los tribunales costarricenses, confirmó el viceministro de Trabajo a medios ticos.