Después de cinco temporadas en las Ligas Menores, Rodney Teophile no tiene cifras como para estar propiamente orgulloso. Acumula 10-23 y 4.77 en 205.2 episodios a lo largo de 56 partidos. Sin embargo, cuando se observa su material es muy difícil no sentirse impresionado.
Desde una estructura física de 6’5 pies y 230 libras, Teophile suelta lanzamientos de hasta 97 millas por hora, con una curva de notable rotación y un cambio de velocidad que saca de balance a los bateadores. Claro, debe trabajar en su control, pero es evidente que avanza.
Este año, después de sobreponerse a la muerte de su papá, a la pausa obligada por el Covid-19 y a una cirugía Tommy John que lo alejó de los terrenos 19 meses, Teophile insinuó lo que es capaz de hacer y los Nacionales de Washington se emocionaron por lo que vieron.
Lanzando desde la colina de los Nacionales de Fredericksburg, en Clase A baja, acumuló 5-1 y 1.29 en 48.2 innings, con 62 ponches y solo 11 bases por bolas. Se trató de un salto de gran magnitud para un muchacho que ha batallado con su puntería durante buen tiempo.
Eso obligó su ascenso a Clase A alta, pero las cifras no fueron tan buenas. Terminó con 1-7 y 5.03 en 53.2 innings, con 48 ponches y 33 bases. Al parecer, las antiguas dificultades con su comando reaparecieron y eso le quitó brillo a las cifras globales de esta temporada.
“La verdad, no sentí que la transición haya sido brusca de Clase A baja a Clase A alta. El problema fui yo. Me desajusté y no pude ubicar la recta donde yo deseaba. Y si hay fallas con la recta, los demás lanzamientos también se afectan”, asegura el lanzador costeño.

Nacido en Laguna de Perlas, Caribe Sur, hace 23 años, Teophile tuvo en este 2022 un paso también por la Selección Nacional. Fue al Preclásico en Panamá, donde impresionó con su recta, pero sabe que tiene que pelear un espacio si desea participar en el Clásico.
“Debo trabajar duro para conseguir un buen desempeño en mi carrera y seguir ascendiendo con los Nacionales y si se me presenta la oportunidad de ir al Clásico, lo haré. Pero hay que pelear por un lugar, más ahora cuando se contará con los big leaguers”, reflexiona.
Es claro que los Nacionales seguirán trabajando en el pulimento de Rodney, un diamante en bruto, cuya estructura física recuerda al exbig leaguer Albert Williams, quien al igual que Devern Hansack, es nativo de Laguna de Perlas, y cuyas huellas Teophile anhela seguir.
“En una ocasión conversé así brevemente con Albert Williams y claro que me gustaría ser otro big leaguer surgido en Laguna de Perlas, pero para eso hay que trabajar muy duro y eso es lo que hago para mejorar mis resultados”, indicó el espigado lanzador Teophile.
Aunque por ahora no saber cuál es su siguiente parada, Teophile sabe que donde vaya tendrá que poner fuerte el pie sobre el acelerador para apurar su ritmo. Necesita crecer y conseguir resultados como los que tuvo al inicio de este año cuando causó impacto.
«El 2023 debe ser un año importante para mí. En temporada anteriores no he lanzado bien por lesiones, luego me operaron, vino el Covid19 y este año, aunque inicié bien, luego me desajusté. Así que mi meta para el 2023 es hacer todo bien para crecer», indicó.