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Foto/Cortesía

Familias afectadas por Julia claman por ayuda. El Rama sigue incomunicado

En el municipio de El Rama, el río va cediendo espacio y las comunicaciones poco a poco se restablecen. En Bluefields, sin que llegue la ayuda, la población teme una hambruna

Zozobra y desesperación es lo que embarga a las personas que tienen familiares en El Rama al no saber de ellos dos días después de que impactara el huracán Julia, degradado a tormenta tropical en territorio nicaragüense.

Este municipio de la Costa Caribe Sur es uno de los lugares más afectados por este fenómeno natural y hasta caída la noche de este martes 11 de octubre, sus habitantes seguían sin energía eléctrica, telecomunicación ni agua potable. Se espera que en horas de la noche se restablezca el servicio eléctrico.

«Nos piden apoyo para localizar familias en el barrio San Pedro de El Rama, Las Palmitas, Wapí y San Jerónimo… Por favor ayudemos a familias desesperadas que buscan saber de sus seres queridos, si tiene imágenes de esas zonas puede compartir», publicó la página Noticias de la Costa Caribe, asegurando que su línea de WhatsApp estaba saturada de mensajes de personas pidiendo información de sus parientes en ese municipio.

De acuerdo con el portal de noticias, que cuenta con más de 90 mil seguidores, el río Escondido subió a 11 metros por arriba de lo normal, cuando su máximo son los 7 metros, aunque para este martes el caudal había bajado a 8 metros. La página compartió imágenes de la baja del río y si las precipitaciones ceden, el nivel seguirá bajando aún más.

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«Todo está perdido»

Un ciudadano que tiene familia en El Rama comentó a este medio que la única comunicación que ha tenido fue con un pariente, quien le manifestó que debió movilizarse hasta Santo Tomás, Chontales, para decirle que estaban fuera de peligro, pero le afirmó que «todo» estaba «perdido».

«No hay ayuda, cada quien resuelve por su cuenta», contestó el nicaragüense cuando se le preguntó qué información tenía de El Rama.

Según los medios oficialistas se ha llevado a cabo entrega de alimentos a los lugares afectados y el Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención a Desastres (Sinapred) dio el «banderillazo» para que salgan «nuevas caravanas» de alimentos y avituallamiento hacia El Rama.

En Bluefields la situación es algo similar. Según compartió una activista feminista, a quien se le omite su nombre por razones de seguridad, la población se encuentra «triste y desesperada», ya que «no hay a quién recurrir», haciendo alusión a la labor que hacían las organizaciones no gubernamentales en momentos de desastres naturales, pero que ahora está limitada por la aniquilación de organismos humanitarias, sociales, de desarrollo y apoyo comunitario que el régimen realizó.

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Sin ONG, donaciones bloqueadas y prohíben la solidaridad

«… Es lo que se escucha, nadie nos va a ayudar, dice la gente. El Gobierno ha cerrado todas las ONG que en estos momentos de recuperación de desastres naturales no esperaban en brindarnos su apoyo», lamentó la ciudadana.

La feminista reportó que en Bluefields los daños son materiales y en el sector agrícola, puesto que la tormenta provocó la destrucción de las cosechas de frijoles, maíz, bananos, plátano y árboles frutales. «Preocupa una hambruna», señaló.

«Nuestras familias que viven en el extranjero dicen que el Gobierno no les permite enviar donaciones y aquí no nos podemos organizar para hacer hablatones (recolecta) porque es prohibido concentrarnos», lamentó.

En Nueva Guinea, otra ciudadana tiene temor de que haya crisis en la cosecha de bananos, ya que en ese otro municipio del Caribe Sur de Nicaragua los fuertes vientos botaron las matas de bananos.

«No hay ayuda, ya no hay ONG, solo cuando algunos católicos o evangélicos se organizan en grupos y hacen obras de caridad», dijo preocupada la ciudadana.

Varias zonas siguen afectadas

Un comunicado del Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones y Correos (Telcor) —ente regulador de las telecomunicaciones— informó este martes que las afectaciones más representativas en este servicio fueron Bluefields, Corn Island, Laguna de Perla y El Rama; aunque las comunicaciones se han establecido de manera parcial en estos lugares, según Telcor, a excepción de este último municipio.

«No se ha podido establecer comunicación (con El Rama) porque no hay energía eléctrica, las autoridades no han podido trabajar en levantar el cableado que fue botado por las ráfagas de viento porque las zonas están inundadas», informó Noticias de la Costa Caribe la mañana de este martes.

Para este martes, las afectaciones parciales se mantienen en Nueva Guinea, El Tortuguero, Muelle de los Bueyes, zonas de Matagalpa, Jinotega Chontales y Chichigalpa, según Telcor.

En cuanto al agua potable, la vicepresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, refirió que 11 mil familias están afectadas con este servicio, aunque no especificó las zonas. Hay que destacar que con la crecida de ríos los pozos se contaminan y se debe llevar a cabo un proceso de saneamiento.

“Y en el caso del agua potable tenemos todavía afectadas a 11 mil familias, consciente de lo difícil que es una circunstancia como esta y atendiendo en la medida nuestras posibilidades con la agilidad del caso para volver también en esas circunstancias o en esas situaciones a la normalidad lo más pronto posible”, dijo Murillo durante su acostumbrada alocución a medios oficialistas este martes.

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