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Firma de acuerdo en enero de 2022 para integrar a Nicaragua en la nueva Ruta de la Seda entre el régimen de Daniel Ortega y el régimen de China continental. Archivo

The Economist Intelligence Unit: la sobrevivencia financiera de Ortega depende cada vez más de China y remesas

The Economist Intelligence dice que la decisión de Estados Unidos de quitar a Nicaragua la cuota de azúcar de la OMC no forzará la salida de Ortega del poder

A medida que el régimen de Daniel Ortega siga atrayendo sanciones internacionales y las multilaterales vayan endureciendo otra vez el grifo financiero, la sostenibilidad de las finanzas públicas dependerá por completo de la generosidad de China, una apuesta sobre la que no puede fallar el Gobierno porque traerá consecuencias nefastas al gasto público, determinó The Economist Intelligence Unit (EIU) en una nueva actualización sobre la situación del país correspondiente a agosto.

En el análisis, EIU señala que aunque Nicaragua se podrá beneficiar ampliamente de los recursos de China, eso no evitará que las autoridades monetarias impulsen un proceso de consolidación fiscal, que implica ajustarse el cinturón en el gasto, ya golpeado por reducciones en las asignaciones para inversión pública.

La apuesta de los Ortega, según The Economist Intelligence, es que China proporcione nuevas fuentes de financiación y inversión, una posibilidad que el clan orteguista ve viable porque consideran que los volúmenes de recursos que necesita su administración es pequeño frente a lo que significa Pekín en cuanto al tamaño mundial de su economía y cooperación internacional.

Los “funcionarios chinos probablemente estarán dispuesto a cubrirlo a cambio de un aliado estratégico en una región que EE.UU. considera estar dentro de su propia esfera de influencia”, insiste EIU.

Pero eso no va a significar que los volúmenes de recursos que vendrán de China serán suficientes, advierte. Y es por eso que “la prioridad a corto plazo del gobierno de Ortega será la consolidación fiscal, particularmente porque su carga de amortización (pago de la deuda pública) será relativamente pesada en 2022-2026”.

“Aunque el financiamiento chino (tanto dentro como fuera del presupuesto) brindará cierto alivio, no eliminará por completo la necesidad de medidas de ajuste del cinturón (en el gasto público)”.

Pero si Ortega falla en su apuesta por China, su política de ajuste fiscal para asegurar la sostenibilidad de las finanzas pública se profundizará. “El principal riesgo para nuestras previsiones se centra en la generosidad de la asistencia financiera china; si esto resulta decepcionante, la política fiscal será más contractiva de lo que actualmente proyectamos, ya que los políticos nicaragüenses generalmente son reacios a monetizar los déficits”.

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Esperan haya aprendido de los errores de los 80

En un contexto como el anterior, esperarían que el Gobierno mantenga su actual política macroeconómoca, “en particular dadas las lecciones aprendidas de la década de 1980, cuando la política heterodoxa condujo a la hiperinflación y la depresión económica”.

Otro factor en contra de Ortega es el sector privado. The Economist dice que las aspiraciones del Gobierno de aprovechar también el comercio con China, abriendo nuevos mercados para las industrias nacionales como la agricultura y la manufactura livian, pueden verse frenadas ante una empresa privada debilitada.

Ortega “intentará utilizar estas nuevas oportunidades de exportación para mejorar las relaciones con la comunidad empresarial local, con el objetivo final de estimular nuevas inversiones nacionales. Sin embargo, es probable que un entorno comercial débil, las limitaciones logísticas graves y un alto nivel de riesgo político mantengan moderado el potencial de crecimiento”.

Por esa razón, The Economist Intelligence es muy cautelosa en su proyección económica a mediano plazo. Considera que después de un crecimiento de 1.8 por ciento este año, el Producto Interno Bruto de Nicaragua entre el 2023 y 2025 se expandirá 1.9 por ciento por año y será hasta 2026 cuando apenas crecerá 2 por ciento.

“Existen importantes riesgos alcistas y bajistas para las perspectivas, que dependen del alcance de China cooperación en los próximos años”, enfatiza.

Y aunque se espera que los ingresos del Gobierno central se mantengan estables en tèrminos nominales (aunque como porcentaje del PIB se reducirán), los especialistas señala que el lento crecimiento económico “pesará sobre la recaudación de impuestos”. Es el recorte fuerte que ha habido en el gasto de inversión pública lo que le permitirá mantener un relativo equilibrio en las finanzas este año.

Pero los esfuerzos del Gobierno por mantener controlado el déficit público pueden verse lastrados por la necesidad de financiamiento de algunas empresas públicas como la Empresa Nicaragüense de Electricidad, cuya proyección de sus ingresos, los analistas creen que es exagerado por parte del Ejecutivo y por eso “el total del déficit de las empresas públicas es más amplio”.

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“Esperamos que la política de gasto se mantenga austera en el mediano plazo, manteniendo el déficit del SPNF relativamente estable, en un promedio de 1.4 por ciento del PIB en 2023-2026, considerablemente
más estrecho que el promedio del 2.3 por ciento del PIB en 2015-19. Creemos que los esfuerzos para ajustarse el cinturón serán necesarios para mitigar los riesgos fiscales; la carga de la deuda pública de Nicaragua, con un pronóstico del 64.3 por ciento del PIB en 2022— es alto para un país en su etapa de desarrollo”, indica.

Recursos de China serán cruciales

En todo ese contexto, The Economist Intelligence asegura que el financiamiento que el Gobierno pueda conseguir con China para cubrir sus necesidades en el gasto público serán cruciales para sostener el déficit “dejado por la disminución de la asistencia de las instituciones multilaterales (históricamente, la principal fuente de ingresos en dólares estadounidenses)”.

Y aunque el Gobierno podrá seguir emitiendo bonos en el mercado financiero interno, indica que para conseguir tenedores de estos papeles “tendrá que ofrecer altas tasas de interés para atraer inversores, lo que elevará los costos del servicio de la deuda”.

De lo que sí están convencidos los analistas de la revista británica es que el régimen de Ortega seguirá en el poder, incluso que prepara la sucesión dinástica de la mano del hijo de la pareja presidencial Laureano Ortega Murillo.

No ven expulsión del país del Cafta

No creen que Estados Unidos aumente la parada a la dictadura en el campo económico, porque tendría un efecto directamente en la ciudadanía. En otras palabras, aunque ven riesgo de que el país sea expulsado del DR-Cafta, no consideran que Washington dé ese paso, por el costo social que esto tendría.

“Nuestro pronóstico de referencia es que EE. UU. se abstendrá de implementar sus medidas más poderosas, como como la exclusión de Nicaragua del Tratado de Libre Comercio República Dominicana-Centroamérica (DR-Cafta). No solo sería complicado tal movimiento desde una perspectiva legal, sino que también imponer severas dificultades económicas a los nicaragüenses comunes y podría tener consecuencias económicas negativas para la región en general”, indica.

Esto a propósito de la decisión de Estados Unidos de quitar a Nicaragua la cuota de compra de azúcar en el marco de la Organización Mundial de Comercio (OMC). De hecho, The Economist indica que la capacidad del Gobierno de Ortega de aprovechar la asistencia financiera que China le vaya a dar, para a depender incluso de cómo reacciones Estados Unidos a este cambio en la alineación internacional.

“El último de estos es particularmente destacado, dada la vulnerabilidad del régimen de Ortega a las medidas estadounidenses, que incluyen sanciones financieras a decenas de altos funcionarios nicaragüenses”, indica, aunque esto no precisamente indique que el país será expulsado del DR-Cafta.

En en junio, “EE. UU. aplicó restricciones de visa a 93 funcionarios nicaragüenses y en julio eliminó el acceso preferencial para las exportaciones de azúcar de Nicaragua. Sin embargo, no esperamos que estas medidas debiliten el control del poder por parte del régimen. Por lo tanto, existe un riesgo creciente de que Estados Unidos intensifique la presión al imponer sanciones económicas a Nicaragua”.

Y mientras su aislamiento internacional se profundiza, The Economist “cree que Ortega también mantendrá fuertes relaciones con Rusia, ya que ese país ha brindado al régimen una asistencia militar considerable”.

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Remesas claves

En medio de ese contexto, las remesas seguirán siendo fundamental para sostener el consumo de las familias. Y por eso EIU revisó “al alza nuestra previsión de crecimiento anual de la entrada de remesas para 2022, al 28 por ciento, a la luz del continuo aumento de las entradas. A su vez, esto empuja al alza nuestra previsión de superávit de servicios y reduce nuestro pronóstico de déficit de cuenta corriente al 2.8 por ciento del PIB, desde el 4.2 por ciento anterior”.

“Creemos que las mayores entradas de remesas darán como resultado un consumo privado ligeramente más rápido y un crecimiento de las importaciones este año, y hemos realizado mejoras menores en ambos componentes del gasto este mes. Sin embargo, el crecimiento general del PIB se mantiene en 1.8 por ciento”.

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