Erasmo Ramírez dejó de un lado la pericia con la que suele engañar a sus adversarios y se vistió de estrangulador. En una presentación mortífera, el lanzador rivense ponchó a los tres bateadores que enfrentó, pero igual los Nacionales cayeron vencidos 7-5 por los Cachorros de Chicago en un partido que se extendió a 11 innings revestidos de mucha incertidumbre.
Ramírez lanzó la octava entrada contra el corazón ofensivo de los Cachorros y los fulminó por la vía del ponche: Willson Contreras, segundo bate; Patrick Wisdom, el tercero y Seiya Suzuki, el cuarto. Y como de costumbre, Erasmo fue el toro por los cuernos. Sacó el inning con solo 13 disparos, de los cuales nueve fueron strikes y mejoró hasta 3.47 su efectividad.
Cuando el sureño subió a la colina del National Park en el octavo episodio, los Cachorros iban adelante 4-2. El nica resolvió el inning sin problemas, mientras Luke Voit y Lane Thomas se llevaban la cerca para empatar la pizarra 4-4 y forzar el extrainning, que al final se resolvió a favor de la tropa de Chicago, cuando Víctor Arano se vino a pique en relevo.
Una vez más quedó demostrada la llamativa consistencia de Erasmo, quien se sigue defendiendo con su sinker a 94 millas y su cutter a 90, pero sobre todo con su magnífico control que le permite ir al punto que desea con sus disparos. Más que eso, seguimos siendo testigos de la perseverancia de un tirador que no baja los brazos y que sigue en pie de lucha.

Después de este trabajo ante los Cachorros, Ramírez queda siempre con marca de 3-1 y mejora 3.47 su promedio de efectividad en 59.2 innings a lo largo de 43 partidos. En ese trayecto admite 63 hits, nueve jonrones, 23 carreras limpias, diez bases y 41 ponches. Los rivales le batean .276 y su whip ha mejorado hasta 1.22 en lo que va de la temporada.
Esta es la tercera vez en la que temporada en la que Erasmo tres ponches en un inning. Primero lo hizo el 22 de abril contra los Gigantes. Luego repitió el 13 de julio contra los Marineros y este martes contra los Cachorros. Su máxima cifra de ponches este año son cuatro, contra los Bravos, pero los logró en tres innings en una apertura fallida el 13 de junio pasado.
Una campaña admirable para un lanzador que al inicio de año no tenía equipo y que luego de ser contratado por Washington, se instaló con humildad en las Ligas Menores y sin hacer mucho ruido, dejó que sus cifras hablaran y desde que regresó al big show, no ha hecho sino probar que él pertenece a este nivel aunque mucho lo deban por descartado.