Seis de la mañana, la temperatura muy fresca para un nica, quizás 20 grados centígrados. El interés periodístico se juntó con la devoción, participar en la Romería de la Virgen de los Ángeles, desde San José, la capital costarricense hasta la Basílica del mismo nombre, en la provincia de Cartago, unos 20 kilómetros a pie, la intención entre varias, pedir por Nicaragua.
Hoy 1 de agosto la capital nicaragüense celebra la llegada de la imagen de Santo Domingo de Guzmán desde Las Sierritas, y mañana el país vecino del sur, Costa Rica, celebra a la Virgen de Los Ángeles, su patrona. Dos tradiciones que vinculan lo religioso, similares y al mismo tiempo distintas una de la otra, ambas retomadas dos años después de suspendidas, a causa de la pandemia por covid-19.

La Romería de la Virgen de Los Ángeles no se hace acompañar de la imagen, ni de bailes ni de música. Inicia desde donde el devoto lo decida, desde su casa o de cualquier otro sitio que disponga, además de la fecha que escoja, algunos “romeros” como se les llama a quienes realizan la trayectoria, salen desde otras zonas del país y el trayecto puede durar días.
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En cambio, la celebración de Santo Domingo en Managua se hace acompañar de la imagen, música, bailes y otros elementos folclóricos, además de escenas de desorden, algunas veces provocadas por el exceso de licor, durante procesiones que duran unas ocho horas más o menos.
Desde el inicio de la autopista Florencio Castillo, en Curridabat hasta la Basílica en Cartago son unos 15 kilómetros, es el sitio que con mayor frecuencia arrancan los romeros. Causa sorpresa cómo a partir de este punto se empieza a engrosar la cantidad de caminantes, muchos ya con varios kilómetros a cuestas, al salir desde sus hogares hacia la procesión.
Curridabat es un cantón (municipio) de la provincia (departamento) de San José. Desde ahí la travesía rumbo a la provincia de Cartago, cuando es vez primera, genera la incertidumbre por un recorrido a la orilla de la autopista en la que raudos vehículos no cesaban de circular este sábado por la mañana.

La fresca temperatura matutina es una gran compañía, es obligatorio de previo un desayuno ligero y llevar con qué hidratarse, además de ropa y calzado adecuados. Gorra o sombrero es obligatorio. Es común ver a casi la totalidad de las personas en vestimenta deportiva.
La caminata avanza y sobre la marcha, dependiendo del ritmo personal, se va avanzando junto a los demás romeros, o se les ve pasar a la par. La expectativa de la recomendación inicial no salía de la mente: hay un trecho que solo es de subida, como dos kilómetros, es cuando se sube “el Ochomogo”, recomendó quizás como advertencia una colega periodista tica.
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Saliendo de Curridabat inicia Tres Ríos, un cantón de Cartago, el incentivo necesario para saber que ya la caminata empieza a dar frutos, sin embargo, la meta está distante aún. En ese trayecto ya es notorio la oferta de alquiler de servicios higiénicos, cuyo costo oscila entre 400 y 500 colones, menos de 0.75 centavos de dólar.
También ya se hace frecuente la oferta de agua y otros productos, entre ellos las “pipas” a como se conoce el agua de coco servido en el mismo fruto.
La Virgen de Los Ángeles fue nombrada por el papa Juan Pablo II, Patrona de Costa Rica y se estima que cerca de dos millones de personas caminan hacia la Basílica de los Ángeles cada año.
Quienes realizan la caminata agradecen un milagro o piden favores a esta advocación mariana.
Tradiciones similares
Las historias que han llevado a las centenarias tradiciones de Santo Domingo de Guzmán en Nicaragua y la Virgen de Los Ángeles en Costa Rica tienen similitud, las imágenes que aún se veneran fueron encontradas y luego regresaban al mismo lugar del hallazgo.
Según la tradición, el 2 de agosto de 1635, una mujer encontró una pequeña estatuilla negra, de unos 20 centímetros, una mezcla de grafito, jade y piedra volcánica, que se creía que era una representación de la Virgen María. Cuando intentó quitar la estatuilla y llevársela, reapareció dos veces en el lugar original en donde la encontraron antes. En el sitio se construyó una ermita, hoy convertida en Basílica y Santuario.

Este martes, la celebración con una misa y decenas de miles de fieles devotos, en la Basílica, será el culmen de la celebración. Cada año es invitado el mandatario de turno y ello trae la expectativa de un mensaje de la Iglesia para el Ejecutivo, durante la celebración.
Un poco más de dos siglos después, en Las Sierritas de Managua, en 1855, fue encontrada la pequeña imagen de 20 centímetros de Santo Domingo de Guzmán, por un leñador de apellido Aburto, en la corteza de un árbol, la misma fue llevada a una iglesia de Managua, pero reapareció en el mismo sitio, donde se construyó una ermita, hoy convertida en iglesia donde permanece la imagen durante 355 días del año.
En la mañana del 1 de agosto la imagen recorre unos 12 kilómetros hasta llegar a la iglesia de Santo Domingo, en Managua, ubicada en la zona que fuera devastada por el terremoto de 1972. Ahí permanece hasta el 10 de agosto, cuando realiza el mismo recorrido de regreso hacia la iglesia de Las Sierritas.
La “subida” del histórico Ochomogo
La descripción del esfuerzo que amerita recorrer unos dos kilómetros cuesta arriba sobre el asfalto es que cuando no hay entrenamiento previo, cada paso implica una decisión: detenerse y buscar cómo regresar a casa o continuar con actitud positiva, recordando por qué se realiza la romería. Eso sucede en la enorme pendiente de Ochomogo, un cerro ubicado en Tres Ríos.

El cerro tiene parte importante en la historia contemporánea tica, la colega que acompañaba a LA PRENSA, como una especie de hidratante para pasar el trago amargo de la empinada cuesta, recordó que en 1948 en ese lugar el recordado expresidente José Figueres Ferrer, don Pepe, firmó un pacto que serviría para el fin de un conflicto armado en 1948, en el que aparece el dictador Anastasio Somoza García, como un aliado del gobierno de Teodoro Picado, al que adversaba Figueres.
No cabe duda de que esa cucharada de historia sirvió de incentivo en la cuesta, pero no duró mucho, el dolor en piernas y pies empezaba a dar avisos para tirar la toalla, pero bastó alzar la vista y ver a una menuda mujer de la tercera edad, subiendo con esfuerzo, pero con rostro imbatible e incluso dibujando una sonrisa, para que el ánimo retornara y empujar el cuerpo hacia la meta trazada.
La romería continúa, ya han transcurrido más de tres horas desde el inicio, atrás quedó la famosa cuesta, y centenares avanzan, cuando un rótulo avisa que faltan cinco kilómetros para llegar a la Basílica, hace falta ya lo menos. Rato atrás hubo un jolgorio personal, pero sin demostraciones, por haber pasado por el cartel que decía “Bienvenidos romeros a la ciudad de Cartago”.

Mujeres, hombres y niños, nadie renegando, algunos aún van con paso apresurado, gente que se respeta por esa capacidad, quizás lo repiten año con año y por eso la resistencia que demuestran.
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Con el rosario en mano, algunos van, solos o en grupo, rezando los misterios de la oración, es una celebración mariana, no hay duda.
Las ansias por llegar a la meta
A la vista la ciudad de Cartago ya crece la expectativa por llegar, ya son cuatro horas de caminata. La romería atraviesa la ciudad, ya rondan las 10:00 de la mañana. Veinte minutos después la estación de ferrocarril de Cartago, un regalo para la vista, rieles en uso y máquinas estacionadas, es sábado, no estaba funcionando, falla de las autoridades porque demanda era lo que abundaba.
Y como una especie de museo cotidiano, una locomotora cuyos vetustos colores daban constancia de su antigüedad.

Ya era plus esfuerzo, faltaban unos 400 metros para llegar a la Basílica, los pies entumecidos confirmaban el aviso de la colega: ¡20 kilómetros!, lo marcaba el dispositivo que le acompaña en su muñeca izquierda.
Girar la esquina y ver la imponente Basílica, al igual que la plaza que la antecede, con centenares o quizás miles de devotos, fue el premio, la medalla lograda. Unos protegidos por la escasa sombra, descansaban y escuchaban la misa de ese momento, eran las 10:30 de la mañana. Otros proseguían con su devoción y hacían enormes filas para ingresar al templo.

Es común ir de rodillas desde la entrada del templo hasta el altar y no es solo en estas fechas, la visita a la Basílica cuyo actual edificio empezó a construirse en 1912, es permanente durante todo el año. El agradecimiento a la Reina de los Ángeles no tiene fecha específica.
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En el santuario se puede visitar la piedra del hallazgo y recoger agua de la fuente la cual se conoce como «agua bendita».

Alrededor abundan los puestos de comidas, combustible obligatorio al concluir la romería y establecimientos que ofrecen cantidad de objetos religiosos.
La imagen de Santo Domingo regresa hoy a Managua, mañana Costa Rica celebra a su patrona. Dos tradiciones de países con vínculos históricos centenarios, ahora con un capítulo doloroso por el éxodo masivo de nicas hacia el vecino de sur en los últimos años.
La Unidad de Refugio de la Dirección de Migración y Extranjería de Costa Rica ha señalado que con la crisis en Nicaragua la cantidad de solicitudes de refugio desde 2018 hasta mayo de 2022 fueron 175,055. Entre 2013 y 2017 el país recibió un total de 15,352 solicitudes.
Así concluyó la romería realizada por LA PRENSA, con la satisfacción de que la petición por Nicaragua y otras muchas, fueron hecha ante la Virgen de Los Ángeles.
