Con una misa de reparación, la Arquidiócesis de Managua celebró el segundo aniversario del atentado contra la imagen de la Sangre de Cristo, ocurrido en 31 de julio de 2020, cuando un desconocido provocó una explosión en la capilla donde se venera la centenaria imagen. Durante la homilía el Cardenal Leopoldo Brenes, aseguró que la vanidad y el poder no dan la felicidad, sino que pueden llevar a la tristeza y frustración.
Durante la misa dominical celebrada el domingo por la mañana en la Catedral Metropolitana de Managua, el cardenal Brenes dijo que concluimos el mes de julio con el recuerdo doloroso del atentando que hace dos años provocó un incendio en el que resultó calcinada la imagen de la Sangre de Cristo, que desde hace muchos años se venera en ese templo.
«Siempre nos encomendamos a ella porque la llevamos en el corazón, la llevamos en nuestra mente. Está en el centro de nuestras familias y ningún atentado físico que se pueda hacer, podrá apartarla de nuestra mente y de nuestro sentimiento», aseguró monseñor Brenes.
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Arzobispo ora por el autor del atentado
También pidió oraciones por la persona que causó los destrozos. «Oramos siempre por estas personas que desde un corazón enfermo han atentado contra ella y han querido atentar contra nuestra fe. Pero más bien ha crecido nuestro amor a Jesús Sacramentado y su sangre nos cubre, su sangre nos anima a seguir adelante y nos llena de fortaleza», sostuvo el cardenal Brenes.
Según el arzobispo de la arquidiócesis de Managua, hay acontecimientos que marcan nuestras vidas y la conmemoración de ese atentado a la sagrada imagen de la Sangre de Cristo es uno de ellos.
Además, dijo que cuando está frente a la imagen calcinada, «lo que ve es a Cristo clavado en la cruz muriendo por nosotros y perdonándonos. No destruido sino clavado en la cruz invitándonos a cada uno de nosotros a recordar que en ese cuerpo calcinado está clavada nuestra salvación», señaló monseñor Brenes.
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Imagen llegó al país en 1638
El arzobispo también aseguró que a pesar del atentado, el amor y la devoción a la imagen continúa y sigue alimentando la fe de los feligreses. Además invitó a los devotos a mirarla en silencio y pedirle fortaleza para serle siempre fiel, testigo de su amor; pero también por aquellos que han querido con ese atentado romper y debilitar la fe de sus devotos.
La imagen de la Sangre de Cristo se quemó hace dos años en un acto calificado por el cardenal Brenes como «terrorista». Pero la policía descartó mano criminal y atribuyó el incendio a un accidente.
En su informe, la policía aseguró que al «ascender los vapores de alcohol que fueron llevador por el viento hacia la cúpula de la capilla; ahí se habrían mezclado con el aire caliente para provocar el fuego. Además, presentó como pruebas un atomizador de plástico que no estaba quemado y otros materiales de fácil combustión que supuestamente encontraron en la capilla. Pero tanto la iglesia como un investigación independiente atribuyeron el hecho a un atento provocado por un desconocido que entró encapuchado al templo.
Según registros de la iglesia Católica, la imagen llegó procedente de Guatemala en 1638. Antes de entregarla a la Catedral de Managua en 1993, la tuvieron en al menos tres iglesias de la capital nicaragüense. Primero en la Basílica San Antonio, luego la trasladaron a Monte Tabor y después a la parroquia Pío X en Bello Horizonte. De ahí pasó a la Catedral.
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Foto Reproducción
Procesión de Viernes Santo
La imagen calcinada recorrió las principales avenidas de Managua el Viernes Santo de este 2022, tras dos años suspendida por la pandemia, se realizó el tradicional Viacrucis, encabezado por una pintura al óleo de la venerada imagen.
“A través de su vicario (de Cristo), el Papa Francisco, nos ha invitado a fijar nuestra mirada en el crucifijo, escucha estas peticiones que estos hijos tuyos reunidos en este mediodía en el atrio de nuestra iglesia madre, nuestro templo madre de nuestra iglesia catedral, han dirigido hacia ese rostro calcinado de esa consagrada y venerada imagen que por más de 300 años, desde esta Arquidiócesis hemos lanzado nuestra mirada”, señaló el cardenal Brenes durante la homilía al concluir la procesión el Viernes Santo.
El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), recordó el aniversario del atentado contra la imagen a través de un tuit, considerándolo un «acto terrorista». Pues así lo determinó la investigación que realizaron luego de ocurrido el hecho.