Luis García permitió un hit en cinco entradas ante Venezuela en la final. LA PRENSA/ CORTESÍA

La historia de Luis García, el niño que ganó ocho trofeos en el torneo de Williamsport

Luis García creció admirando a Everth Cabrera y Cheslor Cuthbert, quienes eran sus ídolos cuando se inició en la liga de beisbol infantil del Parque Luis Alfonso Velásquez Flores. Ellos fueron sus modelos a seguir, pero ahora se ha vuelto fan de Aaron Judge y del derecho del Bóer Santos Jarquín

Luis García creció admirando a Everth Cabrera y Cheslor Cuthbert, quienes eran sus ídolos cuando se inició en la liga de beisbol infantil del Parque Luis Alfonso Velásquez Flores. Ellos fueron sus modelos a seguir, pero ahora se ha vuelto fan de Aaron Judge y del derecho del Bóer Santos Jarquín. Luis, un niño de 12 años que juega en los jardines, el campocorto y es pícher, acaba de brillar ganando siete lideratos y siendo pieza clave en la clasificación de Nicaragua al Mundial de Ligas Pequeñas, que será en agosto en Pensilvania.

“Judge me llama la atención su altura, fuerza y brazo potente. Mientras Jarquín es carismático, tira fuerte y es disciplinado”, confiesa Luis, quien estudia el primer año de secundaria en el colegio de Villa Libertad. “Me va bien en clases. Nunca he reprobado. La verdad yo me la paso estudiando o entrenado. Cuando a veces tengo tiempo libre me gusta mirar baloncesto o jugarlo con mis amigos, o si no me distraigo jugando el GTA V (un juego de acción y aventuras)», explica el niño, quien desea seguir desarrollándose en el beisbol y algún día graduarse de ingeniero en sistemas.

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Carolina Otero, la mamá de Luis, lloró el sábado al ver a su hijo retirar tantos trofeos. Ella trabaja de maestra en el colegio de Villa Libertad y su esposo Luis se desempeña en el área de lavandería del hospital Bertha Calderón. Desde que su hijo empezó a jugar han multiplicado esfuerzos para que siga creciendo. Luis tiene claras las metas, sabe que debe seguir entrenando como siempre con su equipo y en la casa con su papá, quien le pone a trabajar diferentes aspectos del juego, sin perder el enfoque en los estudios.

El pequeño de 12 años del barrio Villa Libertad solo había ganado un trofeo individual en 2020 y el sábado en Managua terminó como el Jugador Más Valioso de la final del torneo Latinoamericano y el dueño de siete lideratos: bateo (.636), jonrones (2), empujadas (8), anotadas (7), bases alcanzadas (16), slugging (1,455) y efectividad (0.00). “Siempre busco representar bien a Nicaragua y dar un buen espectáculo. Me toca trabajar duro para tener futuro ya sea en el Pomares, la Liga Profesional o llegar a las Grandes Ligas”, explica el infante.

Deportes Beisbol Nicaragua archivo

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