Pedro y Pablo en el corazón de LA PRENSA

La Iglesia católica celebra el 29 de junio la solemnidad de Pedro y Pablo, sus santos primordiales, cuya festividad fue incluida en el santoral religioso antes inclusive que la fiesta de Navidad. Así se dice en el libro Un santo para cada día.

Pedro y Pablo murieron martirizados en Roma. Y según la fuente antes citada, aunque no hay certeza de las fechas exactas en las que ocurrió su martirio, la Iglesia escogió el 29 de junio porque era el día de una antigua celebración pagana en memoria de Rómulo y Remo, los míticos fundadores de Roma.

Para la familia del Diario LA PRENSA, la solemnidad de San Pedro y San Pablo fue desde hace mucho tiempo motivo de una gran celebración.

Primero, porque don Pedro Joaquín Chamorro Zelaya —cabeza de una familia profundamente cristiana—, al convertirse en el único propietario y director de LA PRENSA, en 1932, declaró por escrito que este periódico tendría siempre una tendencia marcadamente católica. Y el día de San Pedro y San Pablo era festejado con una inmensa alegría participativa.

En el año 1948, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal asumió la dirección de LA PRENSA y fue puesto a su lado, como codirector, su primo Pablo Antonio Cuadra Cardenal (PAC). Se formó entonces el grandioso e histórico dúo de Pedro y Pablo, que como escribiera don Jaime Chamorro Cardenal (q.e.p.d.) en su libro inédito, Historia de LA PRENSA para la familia, “duró hasta la muerte de Pedro, pero Pablo siguió siendo un pilar en los años difíciles de la revolución sandinista”.

Dijo también nuestro muy bien recordado don Jaime, que “tanto representaron Pedro y Pablo para LA PRENSA que el 29 de junio, Día de San Pedro y San Pablo, era costumbre hacer una gran fiesta en que eran invitados todos los trabajadores”.

Pedro Joaquín Chamorro fue martirizado igual que San Pedro y San Pablo, aunque no por su religión cristiana sino por su fe en la libertad. “Con su sangre y sacrificio de un Mártir… —escribió don Jaime en el libro mencionado que redactó con motivo del 88 aniversario de LA PRENSA—, aprendimos que se puede maniatar y hasta privar de su existencia a quienes hacen de la libertad de expresión una razón de vida, pero sus ideas finalmente no mueren porque recogen la conciencia de varias generaciones y se constituyen en los valores de nuestra familia y de LA PRENSA”.

PAC dijo certeramente que LA PRENSA era una “república de papel”, porque el país, Nicaragua, no lo era realmente bajo el dominio de la dictadura somocista. Para el pueblo nicaragüense —indicó PAC— “LA PRENSA es como su lengua pública, como su instrumento de lucha, su cátedra, parlamento, tribuna, tertulia, defensa propia y de la soberanía nacional, correo, universidad de bolsillo, incluso como un confesionario”.

PAC murió en enero de 2002, no martirizado como sus santos patronos y su heroico primo Pedro. Pero murió en olor de santidad moral e intelectual, como el gran periodista, creador de cultura y poeta de la libertad que siempre fue.

A Pedro y Pablo, la familia de LA PRENSA los recuerda con respeto y agradecimiento imperecedero, de la misma manera que guardamos devoción en su día a los santos mártires fundacionales de la Iglesia católica.

Editorial Iglesia Católica LA PRENSA archivo
×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí