En una batalla de pesos pesados los Yanquis golpearon con más potencia y aunque fueron exigidos hasta el sufrimiento, se alzaron con una espectacular victoria 7-6 sobre los Astros de Houston, quienes quedaron tendidos en el terreno a pesar de que tenían ventaja de tres carreras al llegar al noveno inning, pero jonrón de Aaron Hicks y cañonazo de Aaron Judge forzaron el giro asombroso.
En un ambiente de playoff animado por la presencia de los dos mejores equipos de la Liga Americana y frente a 44,071 espectadores en el Yankee Stadium, los Astros y los Yanquis saltaron al campo dispuesto a todo para imponerse. Y antes de que los de Nueva York se colocaran a la defensiva para iniciar, la tropa de Houston golpeó de entrada y con fuerza.
Un jonrón de Alex Bregman con dos en base ante Jameson Taillon colocó al conjunto de Houston adelante 3-0 en el inicio del primer episodio. Sin embargo, antes de que los Astros se sintieran cómodos, los Yanquis ripostaron con un golpe similar a través de trancazo con dos en circulación de Giancarlo Stanton para un 3-3 en el cierre del inning que sacudió las tribunas.
Y justo cuando Taillon comenzaba a estabilizarse, el cubano Yordan Álvarez le disparó un jonrón con dos a bordo en el inicio del tercero para un 6-3 que golpeó el mentón de los neoyorquinos, pero no los tumbó. Aún así, el abridor de Houston, Framber Valdez, comenzó a ejercer un dominio notable, colgando cinco ceros en línea, mientras sujetaba con firmeza la ventaja.
Después que salió Taillon en el inicio del sexto, dejando una herencia desfavorable de 6-3 en el marcador, los relevistas Lucas Luetge, Albert Abreu y Miguel Castro mantuvieron la pizarra sin movimiento por los Yanquis, pero Héctor Neris y Rafael Montero hicieron lo mismo por Houston y así se avanzó hasta el noveno episodio cuando inesperadamente todo cambió.
Los Astros trajeron a su cerrador, Ryan Pressly para dar el tiro de gracia a los Yanquis, sin embargo, el taponero dio bases a Stanton y Gleyber Torres, antes de soportar un metrallazo al segundo piso del jardín derecho salido del bate de Hicks para un 6-6 que agitó las venas metálicas del parque neoyorquino, mientras sacaba a los Yanquis del hoyo dramáticamente.
Isiah Kiner-Falefa conectó infield hit al short, pero fue atrapado tratando de robar, a pesar de que los Yanquis apelaron la decisión del árbitro de la segunda base. No obstante, José Treviño dio sencillo al bosque central y se llevaron a Pressly. Vino el veloz Ryne Stanek y ponchó a Joey Gallo para un segundo out que silenció las tribunas, antes de dar base por bolas a Gleyber Torres.
Y con Judge, el jugador más importante de los Yanquis en esta época en la caja de bateo, Stanek se puso atrás en la cuenta con tres splitter fuera de la zona de strikes. Un cuarto envío de la misma naturaleza no llegó al plato, al ser impactado pon un violento swing de Judge, quien disparó una línea bestial al bosque izquierdo que dejó tendidos a los Astros.
Detalles de los Yanquis
Esta fue la victoria 15 de forma consecutiva para los Yanquis en su estadio, donde tienen balance de 30-7 (.811) en esta temporada. Esta es la racha más larga en el actual Yankee Stadium y la cuarta más extensa en la historia de la franquicia, cuyo récord son los 18 éxitos seguidos en casa en 1942. También ganaron 16 en 1938 y 1941. Y 15 en 1932 y 1961.
Este es el triunfo número 21 viniendo desde atrás. Antes de los juegos de anoche, estaban empatados en 20 remontadas con los Padres de San Diego. Su récord en la campaña está en 52-18, que constituye su tercera mejor marca en 70 juegos en su historia, solo detrás del 53-17 que consiguieron en 1928 y luego en 1939. Tienen 12-2 en sus últimos 14 encuentros.
Los jonrones de Hicks (3) y Stanton (15) amplían la producción de los Yanquis a 117 en la temporada. Es la segunda mayor cantidad del equipo en 70 juegos, detrás de los 118 que llevaban a esta altura en 2018. En junio llevan 48 tablazos y faltan siete juegos para cerrar el mes. Y tiene balance de 44-6 cuando anotan al menos tres carreras en un partido.
Nadie sabe hasta dónde serán capaces de llegar los Yanquis, pero su espectacular ritmo ganador está generando comparaciones con los mejores arranques de la historia. Los Cachorros de 1906 y Marineros del 2001, con 116 victorias, tienen el récord de más éxitos en las Mayores. Matemáticamente, los Yanquis llevan un ritmo para ganar 120 juegos.