Cuando hablamos de sexo en las relaciones de parejas adultas muchos pueden pensar en el acto de penetración, a través del cual se puede o no lograr un orgasmo.
La sexualidad es parte vital del ser humano y está catalogada como una de las necesidades básicas del ser vivo, manifestándose de manera muy particular en cada etapa, desde que el niño identifica su género, hasta el adulto que decide iniciar su vida sexual activa.
Cuando decidimos vivir en pareja, la conexión sexual es tan importante como la conexión emocional, ya que esto es lo que distingue entre una relación de amigos y una relación de pareja.
Tips para tener una relación sexual sana:
- Si está en una relación de pareja y el sexo ha desaparecido, no dé por terminada la relación sin antes buscar solución. Descarte algún problema físico y/o emocional con un especialista.
- Manténgase abierto a la comunicación adulta y asertiva con la pareja, sobre lo que les gusta o no les gusta a ambos.
- Nunca permita tener relación sexual con su pareja si uno de los dos no lo está disfrutando.
- Recuerde que la naturaleza de la mujer es diferente a la del hombre (fisiológica, emocional, y culturalmente) sobre todo en la mujer es de suma importancia las caricias, el beso, el halago, la seducción (aunque hay algunos casos excepcionales) esto no quiere decir que el hombre no pueda disfrutar también de esto, aunque en su mayoría son más directos al acto erótico.
- Por lo general, la mujer es como la plancha… va calentando poco a poco a través de la seducción, caricias, pláticas, etc. para abrirse y llegar a un orgasmo, y una vez que llega, su exaltación continúa… por eso es importante el momento después de la relación, hasta enfriarse, mientras que en lo general, el hombre es como la bujía, se enciende y se apaga cuando se termina.
- Cree el ambiente propicio para el encuentro con su pareja, no solo en lo físico, sino en lo emocional, para que haya una entrega plena.
- Cuide siempre de no caer en rutina, y que no falten los halagos, detalles y expresiones de afecto que permitan que la intimidad fluya.
- La pornografía y la masturbación puede causar una sobrestimulación, que puede dañar su relación. Con las imágenes prerregistradas de la pornografía, se tiende a compararlas con la pareja, y esto puede hacer que se pierda la conexión física y emocional.
La autora es psicóloga clínica.