Este fin de semana el boxeo mundial tendrá los ojos en Australia. El domingo 5 de junio en Melbourne estará en juego la hegemonía de las 135 libras: Devin Haney chocará contra George Kambosos con tres títulos en juegos (AMB, FIB y OMB). Nicaragua dirá presente con Alexander “Supernova” Espinoza, peleando en las 115 libras en la cuarta pelea de importancia en dicho evento. El muchacho que ha hecho ruido a nivel nacional tendrá el reto de medir fuerzas frente a Andrew Moloney, quien en su momento era un posible oponente de Román “Chocolatito” González.
A sus 31 años el excampeón mundial interino, Moloney, quiere regresar a escena después de haber perdido en dos ocasiones contra Joshua Franco por decisión unánime, siendo la segunda aún más clara que la primera. Es un peleador de 23 triunfos y dos reveses con 15 nocauts. No se le conoce como un gran pegador, pero si un pugilista técnico que gradualmente debilita a sus rivales hasta darles el golpe final.
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Por su parte, Espinoza (21-3-2) siempre ha estado hambriento de una victoria que lo catapulte a los grandes escenarios del pugilismo. De las tres derrotas en su carrera, dos han sido en el exterior brindando gran batalla como fue ante el ruso Mikhail Aloyan y el británico Ukashir Farooq. Supernova peleó dos veces el año pasado y en este 2022 aún no ha subido al cuadrilátero. Es un peleador valiente con la capacidad de tumbar a Moloney por el poder de sus puños, no obstante, su rival lo supera en técnica y Espinoza no tiene como virtud la paciencia. Se desesperada rápidamente si las cosas no salen como planea y pierde el enfoque primordial. Sin embargo, le gusta mucho el intercambio y ha demostrado muy buena capacidad de aguante.