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Perecederos bajan de precios pero carnes y queso suben fuertemente. LAPRENSA/ARCHIVO

Canasta básica en Nicaragua se dispara y alcanza otro nivel histórico: 17,219 córdobas

En cuatro meses del año, los 53 productos de la cesta familiar han subido en su conjunto casi mil córdobas y estas son las razones

El costo de la canasta básica no da tregua. En cuatro meses del año, los 53 productos de la cesta familiar han subido en su conjunto casi mil córdobas, lo que ha ocasionado que Nicaragua registre la canasta más cara en su historia económica reciente, un reflejo del impacto que la crisis de logística en el mundo, la guerra de Rusia en Ucrania y los confinamientos en China están teniendo en el bolsillo de los nicaragüenses.

En abril la canasta básica ascendió a 17,219.68 córdobas, que comparado con marzo pasado significó un incremento absoluto de 221 córdobas. El alza es más descomunal si se compara con diciembre pasado, cuando la cesta costaba 16,255.38, es decir un aumento de 964 córdobas en cuatro meses.

El mayor aumento se ha sentido especialmente en los alimentos. Hasta abril, un hogar requería 11,976.60 córdobas para comprar todos los productos alimenticios que están contemplados en la canasta, que incluyen carnes, granos básicos, verduras, lácteos y otros.

La cantidad requerida para comprar alimentos es mayor en casi 900 córdobas comparado con los 11,096.45 córdobas en diciembre pasado y si el comparativo se hace con hace un año (10,014 córdobas), el alza es de 1,082 córdobas, siendo el 2022, no obstante, el más afectado por los aumentos.

Otro subgrupo que absorbe el costo de la canasta son los productos para el hogar. Hasta abril se requerían 3,397.96 córdobas y desde diciembre del año pasado ha subido 47 córdobas. Esto es lo que requieren las familias para comprar productos para higiene personal, pago de servicios básicos, alquiler entre otros.

Y finalmente para comprar vestuario hasta abril costaba a los hogares 1,845.12 córdobas todos los productos de este tipo contemplados en la canasta. Este es el subgrupo que más estable ha permanecido en medio de la ola de alzas generalizada en los precios.

Inflación se desborda

La inflación ha golpeado especialmente a la canasta, que en abril también alcanzó un nivel elevado: 4.05 por ciento, siendo el cuarto mes más afectado en lo que va del año, con un aumento de 1.22 por ciento.

La inflación de los últimos 12 meses ascendió a 9.95 por ciento, lo que es visto por los economistas como un problema donde hay poco margen para actuar por parte del Banco Central de Nicaragua, que tiene poca incidencia con su política monetaria en la economía, que es altamente dolarizada.

El acumulado inflacionario está muy por encima del 1.46 por ciento observado en similar lapso del año pasado, según muestran cifras del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide).

Solo en abril, las autoridades confirmaron que se registraron alzas en el aceite para cocinar, los tomates y el pollo en piezas, principalmente. También subieron los precios de la gasolina, el servicio de taxi y el pasaje de bus interurbano.

En un análisis sobre el estado de la economía, el Banco Central dijo que “la inflación continúa siendo presionada al alza por factores externos, relacionados con el continuo aumento de la inflación internacional debido a la persistencia de las restricciones de oferta asociadas a la pandemia, el choque geopolítico del conflicto en Ucrania y los confinamientos en China, que han avivado los problemas de suministro de materias primas a nivel global, con el subsecuente aumento de los precios del petróleo y de los alimentos, particularmente”.

Señaló que la inflación interanual en Nicaragua se vio afectada especialmente por “el impacto del componente importado a través de una mayor contribución de las divisiones que son afectadas directa o indirectamente por los precios internacionales, como alimentos, transporte y alojamiento, así como una mayor inflación en los bienes transables”.

No obstante, considera que “las presiones inflacionarias han sido atenuadas por subsidios focalizados del Gobierno Central (GC) y por la baja variación del tipo de cambio, producto de la política de reducción de la tasa de deslizamiento cambiario implementada desde 2019”.

Y pese a que en los primeros cuatro meses la inflación ya rebasa el cuatro por ciento, el Banco Central mantiene que este indicador al cerrar el año se ubicará en un rango de entre 6 y 7 por ciento, “como resultado, sobre todo, del traspaso de los precios internacionales a los precios domésticos”.

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