Hurgando en los archivos de la Organización de Estados Americanos (OEA) me encontré que dentro de los propósitos esenciales que promovieron su creación, se encuentran los siguientes: afianzar la paz y la seguridad del continente; promover y consolidar la democracia representativa dentro del respeto al principio de no intervención; prevenir las posibles causas de dificultades y asegurar la solución pacífica de las controversias que surjan entre los Estados Miembros; organizar la acción solidaria de estos en caso de agresión; procurar la solución de los problemas políticos, jurídicos y económicos que se susciten entre ellos; promover, por medio de la acción cooperativa, su desarrollo económico, social y cultural, y alcanzar una efectiva limitación de armamentos convencionales que permita dedicar el mayor número de recursos al desarrollo económico y social de los Estados Miembros.
La componen entre otros, el Consejo Permanente que es uno de los órganos de la Organización que depende directamente de la Asamblea General. Está compuesto por todos los Estados miembros. Toma de decisiones, cada Estado Miembro tiene derecho a un voto. Las decisiones del Consejo Permanente se tomarán por mayoría de votos de sus miembros, salvo disposición contraria en la Carta de la Organización, en otros instrumentos interamericanos o en el presente Estatuto. En asuntos de carácter presupuestario se requerirá la aprobación de las dos terceras partes de los Estados Miembros. Sin perjuicio de las disposiciones precedentes, el Consejo Permanente también podrá tomar decisiones por consenso, a grandes rasgos podría decirse que esta es la razón de la existencia de la OEA.
Recientemente, específicamente el pasado 24 de abril, nuestro canciller en conferencia de prensa informó el retiro de Nicaragua de esa organización. Entre los argumentos que esgrimió sobresalen que el gobierno considera a ese organismo como instrumento del imperialismo yanqui por lo que no representa los verdaderos intereses de nuestra américa caribeña. Otros argumentos fueron, que por no representar los intereses de las Américas, retiraban a nuestros representantes de ese “diabólico instrumento del imperialismo”. Asimismo informó de la expulsión inmediata de los representantes de la OEA que se encontraban en calidad de diplomáticos en Nicaragua. Posteriormente a esa conferencia se informó por medio de la vicepresidenta que la sede de ese organismo sería expropiado y que allí se erigiría lo que llamó “museo de la infamia”. Acción que ya se consumó independientemente de las supuestas consecuencias que esa acción pudiese acarrearnos como país.
He hecho esta narrativa para expresarles que yo, Guillermo Miranda, pienso que la Organización de Estados Americanos (OEA) no ha demostrado servir a los intereses que promovieron su conformación. Aunque aclaro que los motivos por los que considero a la OEA una organización que hasta ahora ha demostrado ser inútil, incapaz e incoherente, son distintos a los esgrimidos por el canciller. Para los efectos prácticos el resultado es el mismo (mucho ruido y pocas nueces), la pregunta del millón de dólares es: ¿y ahora quién podrá ayudarnos? El Chapulín Colorado no, porque ya pasó a otro nivel de vida, otras organizaciones tampoco, creo, porque están ocupadas con la guerra en Ucrania. Lo que nos deja por el momento con el consejo que nos legara el Creador: Ayúdense que yo los ayudaré.
Recientemente, LA PRENSA, en un editorial que causó mucha controversia, opinó sobre las opciones reales de la oposición, sin olvidar un consejo sano, sanísimo diría yo, al gobierno. Independientemente de lo que opinaron muchos opinadores profesionales, considero que es lo más sensato que se ha expuesto últimamente. Podemos tomar el consejo del editorial de LA PRENSA, o desdeñarlo y sufrir las consecuencias más adelante, lo que sí será ineludible es que ambos grupos políticos tendrán en su momento que asumir las consecuencias de sus decisiones.
Para finalizar hago mías las palabras del que dijo: Porque conozco horrores de la guerra todo mi esfuerzo es en favor de la paz.
El autor es comentarista político y directivo nacional de las Fuerzas de Veteranos de Guerra de la Resistencia Nicaragüense.