Miguel de Cervantes Saavedra, soldado, poeta, novelista y dramaturgo, nació en Alcalá de Henares el 29 de septiembre de 1547. Fue el cuarto hijo de siete, de un modesto cirujano, Rodrigo de Cervantes y de Leonor Cortinas. Su familia pasó necesidades económicas y su padre estuvo preso y se mudaron a probar suerte en otros lares.
A los18 años huyó a Italia, porque había herido a un hombre; allí entró al servicio del cardenal Acquaviva y luego fue soldado heroico en la batalla de Lepanto (1571). Es herido en el pecho e inutilizado de la mano izquierda, por eso le decían después “Manco del Lepanto’’, de lo cual se sentía orgulloso.
Al retornar a la España con su hermano Rodrigo fueron hechos prisioneros. Fue secuestrado al descubrírsele una carta de recomendación importante y por su rescate piden quinientos monedas de oro. Como no los podían reunir, estuvo preso cinco años en Argel. Intentó varias fugas y al final le ayudaron los curas, padres trinitarios y su familia al pagar el rescate.
Pasaron doce años sin trabajo ni contactos, busca empleo para viajar a “las nuevas Indias”, busca mecenas y escribe en medio de sus calamidades. Se casa y se muda a Sevilla con el trabajo menor de comisario de abastecimientos, que le exige estar en contacto con mucha gente y regiones de Andalucía, al requisar alimentos para las expediciones del rey Felipe II.
En 1604 se traslada a Valladolid en busca de mecenas en la corte y, en 1605 publica la primera parte de El Quijote, de gran éxito. Su última obra está dedicada al Conde de Lemos con el libro Los trabajos de Persilles y Segismunda en medio de limitaciones económicas. Es necesario acotar que la familia del escritor se ha establecido en Madrid en 1556, donde inició su carrera literaria, gracias a Alonso Getino de Guzmán, organizador de espectáculos de la capital, con quien su padre tenía negocios.
Revoluciona el mundo literario al crear nuevas formas de interpretar el mundo, con visiones polifónicas, sátira de las novelas de caballería, visibiliza a los marginados y da voz a los oprimidos e inicia una novela moderna que se puede releer en diferentes tiempos y espacios y nos causa hilaridad por su burla de los defectos del ser humano y, a la vez concienciación de que el vivir necesita de locura, no en vano el protagonista está demente y luego recobra la lucidez al finalizar la obra, tan parecida a la realidad al the end, al resolverse los conflictos de las películas, de todos felices y coman perdices. ¿Será cierto?, porque el azar y destino, las parcas, cancerbero nos trucan o facilitan las vidas, así pues, nada le es ajeno y se vanagloria en los prólogos al presentar sus personajes únicos en la creación castellana versionada de las italianas, como en las Novelas Ejemplares.
En fin su vida fue materialmente experiencial, experimental, “como la vida misma”, por las telarañas, conflictos, humor, contactos, penurias, guerras, casa, enfermedades, amigos, obsesión y ese ojo visionario de creer en él, en su alter ego, amor a su “barrio de las letras de Madrid” a su esposa y a su única hija, Isabel de Saavedra.
A los 58 años de edad publica El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, que trasciende y nota el valor literario. Los críticos la tratan de novela moderna, obra magna de la literatura universal, traducida a casi todas las lenguas, es la más leída después de la Biblia, y si en principio se creía que era solo una crítica de las novelas de caballería, resultó ser una burla, broma de la vida humana que engancha por los giros y voces multifónicas, que se adapta a todo, o sea se metamorfosea e irrumpe en pandemia llena de resiliencia al canto humano de más esperanza, y así, pues, qué le vamos a hacer, somos imperfectos y el magma de la solidaridad nos acompañe, cual Sancho, el escudero fiel e incondicional, cual madre o matria nutricia.
Les presento la primera y la última frase del Quijote, que nos iluminan de principio a fin: “En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme”; y “No ha mucho tiempo que vivía un Hidalgo de los de lanza en artillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor”.
Obras principales: Las novelas: La Galatea, 1585; El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, 1605; Novelas Ejemplares, 1613; Segunda parte del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, 1615; Los trabajos de Persiles y Sigismunda, 1617; Poema Viaje del Parnaso, 1614.
Teatro: El cerco de Numancia, Persiles, del cautiverio en Argel, Los baños de Argel, Los relatos de Argel, La gran Sultana, El gallardo español, La casa de los celos, Selvas de Ardenia, El laberinto del amor, La entretenida, Pedro de Urdemalas y El rufián dichoso.
Las Novelas Ejemplares de Honestísimo entretenimiento, se conocen como Novelas Ejemplares, son una serie de novelas cortas que el autor escribió, entre los años 1590 y 1612; publicada en 1613 por el editor Juan de la Cuesta, son doce novelas cortas.
La autora es escritora peruana.