Unos instantes después de haber regresado a las Grandes Ligas, Erasmo Ramírez estaba en la colina. Y aunque debió batallar con una amenaza seria de los Diamondbacks de Arizona, el nica le mostró a los Nacionales de Washington que está en capacidad de ayudar, mientras escapaba ileso, aunque su equipo tropezó 4-3 en un duelo realizado en el National Park.
A pesar de su vasta experiencia forjada por diez años en las Ligas Mayores, Erasmo vaciló al inicio. Sacó un out y luego propinó un golpe, antes de admitir par de hits que le llenaron las bases, pero se salió del hoyo con un ponche y una rola por la inicial, para mantener la pizarra 4-2 sin movimiento, aunque favorable a Arizona, quien se adjudicó la victoria.
Después de mostrarse impecable en AAA con las Alas Rojas de Rochester, donde trabajó siete innings sin carreras y con 12 ponches, Ramírez quedó atento a una oportunidad en el equipo de Grandes Ligas. Y ese chance llegó ahora con la lesión de Hunter Harvey, lo que obligó al equipo a seleccionar el contrato del nica, quien sube una vez más al big show.
Erasmo, quien sube a las Mayores por quinto año seguido con un equipo distinto (Seattle en 2018, Boston en 2019, Mets en 2020, Detroit en 2021 y ahora Washington), arrancó con buen pie dominando a Christian Walker en rola al shortstop, pero luego golpeó a Seth Beer y admitió imparables al hilo de Pavin Smith y David Peralta, lo que obligó el ingreso del coach de lanzadores.
Y Ramírez reaccionó en el acto con un ponche ante Jake McCarthy y se deshizo de Daulton Varsho en rola a la inicial, fildeada por Josh Bell, con asistencia en la primera del pinolero. Ahí quedó escrita la historia para el nica, quien empleó 23 envíos, de los cuales 15 fueron strikes. El venezolano Andrés Machado se hizo cargo del último episodio por Washington.
A pesar de haber sudado la gota gorda, Erasmo cumplió la misión de no admitir carreras. A su llegada al box, el marcador iba 4-2 favorable a los Diamondbacks, quienes atacaron al abridor de los Nacionales, Josh Rogers, con jonrones de Matt Davidson, Jake McCarthy y Cooper Hummel. Nelson Cruz se fue a la calle por Washington, pero no fue suficiente.