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Habría sido formidable escribir que Cheslor Cuthbert está de regreso al beisbol organizado en Estados Unidos. En lugar de eso, el artillero nica vuelve al beisbol de Primera División, donde jugó por última vez en 2008 con el equipo de la Unica. En el Caribe Sur hay mucho entusiasmo con el retorno a su origen, pero en términos objetivos se trata de un retroceso.
Cuthbert debe ser un gran animador en el Pomares. Una figura de su magnitud no aparece todos los días. Para el Caribe Sur, necesitado de dinamita en su alineación, constituye una vigorosa inyección. Y para los fanáticos locales un timbre de orgullo: uno de los suyos, que salió y triunfó en el extranjero, está de vuelta y pone su talento al servicio del espectáculo.
Sin embargo, pareciera que eso es también el final de un capítulo en la historia del jugador que una vez fue considerado entre los mejores prospectos de los Royals de Kansas City. A Cheslor se le firmó por 1.5 millones de dólares en 2009 y comenzó a crecer sin prisa, pero sin pausa a través de las Ligas Menores, hasta debutar el 7 de julio de 2015 en el big show.
Y por el desempeño que logró en 2016, cuando resumió .274/.318/.413 con 12 jonrones y 46 remolques en 128 juegos, al recibir la oportunidad de jugar diario debido a las lesiones de Mike Moustakas, pensamos que íbamos a presenciar la mejor época del nica, ya con más experiencia y madurez, pero aparecieron lesiones e inconsistencias y eso apagó su fuego.
Los averages de Cuthbert en las tres campañas siguientes fueron .231, .194 y .216, mientras emigraba a Chicago, pasando fugazmente por los Medias Blancas, hasta finalmente recibir contratos de Ligas Menores en Cincinnati y los Mets, organizaciones con las que no escaló a las Mayores, mientras se unía posteriormente a los Gigantes de Rivas en la liga pinolera.
Ahora, 14 años después, está de regreso a la Primera División. Y seguramente será todo un éxito. Debe batear mucho más que el average de .220 (50-11), con siete anotadas y siete empujadas que resumió con la Unica en 2008. Cheslor es ahora una leyenda. Una figura, de la que, no obstante, nos quedó la sensación de que pudo haber sido mucho más brillante.
Debe ser un show verlo en una misma alineación con Dwight Britton (.373), Mark Joseph (.318), Debrie Benneth (.308) y Darren Britton (.308), los mejores artilleros del Caribe Sur hasta ahora. Un line up que necesita producir más para ofrecerle mejores oportunidades de éxito a un equipo que con marca de 15-17 ha batallado para sacar la cabeza del agua.
A sus 29 años, Cuthbert debería estar en la plenitud de su carrera como big leaguer y con un protagonismo impresionante entre los mejores jugadores producidos en Nicaragua, pero en lugar de eso, se alista para jugar con el Caribe Sur, en lo que parece ser el final de un capítulo para Cheslor, pero a lo mejor es el inicio de otro muy brillante a nivel nacional.
El Caribe Sur juega ante Madriz en Bluefields el fin de semana, pero lo más importante es que, ojalá viéramos a Cheslor de regreso al mejor nivel del beisbol.
Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR
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