Ahora que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) suspendió a Rusia del Consejo de Derechos Humanos, por las atrocidades cometidas por el régimen de ese país en Ucrania, merece también reflexionar y crear propuestas concretas sobre lo que también ocurre en nuestra región latinoamericana en cuanto a las violaciones a dichos derechos, en el caso de Nicaragua, pero también en Cuba, Bolivia y Venezuela, sobre todo.
También la ONU debería ver más hacia estos países, que desde 1959 cuando Fidel Castro se hizo del poder iniciando una cacería inhumana contra todo aquel que se opusiera a él, a su llamada revolución y a su injerencismo casi continental y en otras partes del planeta, como en Angola, se vienen cometiendo reiteradas violaciones por décadas que ya sobrepasan el medio siglo, hasta la actualidad, que siguiendo el modelo castrista en los países del también llamado Socialismo del Siglo XXI a diario la represión y las violaciones flagrantes a la dignidad humana están a la luz del día, a la vista de todos y ante el abultado silencio de una gran parte de la comunidad internacional.
Por lo menos el grandioso aparato burocrático mundial ya despertó de su letargo sobre Nicaragua, a través de su Consejo de Derechos Humanos (el mismo que sancionó a Rusia). Falta por ver si, como bien lo dice LA PRENSA, el Diario de los Nicaragüenses, en uno de sus recientes editoriales, si tendrá «dientes» la ONU para investigar, recoger las pruebas, preservarlas y darlas a conocer, para identificar a quienes resulten responsables de haber cometido violaciones a los derechos humanos y que ya han sido denunciados, por múltiples organismos de que en realidad si se has cometido atrocidades las cuales, todos sabemos que se han dado prácticamente desde 1979 cundo el sandinismo llego al poder, hasta los días presentes, pasando por la bárbara represión a los manifestantes en la insurrección de abril de 2018.
También sucede otra desgracia para los afectados, sus familias y amigos, que no ven como muy satisfactorio que hasta dentro de un año prácticamente se den a conocer los resultados, como si se estuviera tratando de una investigación incierta y no de la espantosa represión que a diario desde abril de 2018 viene sufriendo la ciudadanía, hoy día atemorizada y reprimida, en un país pequeño, en el centro de las Américas y ante la escalofriante realidad del acoso y la migración forzada que a diario se vive. Habría que ver ahora quiénes serán esas tres personalidades que se van a nombrar, y a esperar semejante tiempo para llegar a saber lo que todos ya conocemos. Pero bueno, algo es algo.
Lo que debería hacer la ONU es aislar a la delegación de Nicaragua de su entidad. Como dijo un famoso escritor tiempo atrás, cuando alguien muere es una parte de la humanidad la que también fallece. A menos que se lleguen a tomar determinaciones protocolarias internacionales cuando esté desangrada toda la población, e incendiado todo el país, lo que definitivamente los propios nicaragüenses no vamos a permitir.
Aunque son voces aisladas, la crítica al gran elefante blanco de las Naciones Unidas viene creciendo, pues es inconcebible que no se hayan creado sanciones severas ante tantas violaciones en América Latina, primero en Cuba pero ahora también en las otras naciones donde los países del Foro de Sao Paolo y ahora el Grupo de Puebla están gobernando autoritariamente.
La realidad es consecuentemente lamentable, a diario vemos como otra nación se debate entre la defensa de su soberanía, la devastación y la muerte por los bombardeos rusos, y todo por la irracionalidad de un vástago de la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, la antigua URSS, y vemos como hasta ahora otras naciones como el Reino Unido empiezan a moverse con más énfasis. Eso mismo ocurre en nuestro hemisferio, en nuestras narices y ante la vista y paciencia de los propios gobiernos latinoamericanos, y el estadounidense, donde siempre las reiteradas violaciones a los derechos humanos son la agenda del día.
¿Hasta cuándo Ucrania, hasta cuándo Venezuela, Bolivia, Cuba, hasta cuándo Nicaragua, se dejarán de violar tus derechos humanos? ¿Hasta cuándo señora Michelle Bachelet, hasta cuando eminencias de la ONU?
La autora es empresaria, economista y abogada, nicaragüense de origen y nacionalizada estadounidense. Actualmente postulada al cargo de comisionada por el Condado de Miami Dade.