La fuerte alza que actualmente presentan los combustibles y la canasta básica en el país, incide en que los nicaragüenses consuman cada vez menos los platillos tradicionales de la Semana Santa, como el almíbar, pinolillo y el pescado seco. La venta de piscinas es otra que ha disminuido su demanda, reportan también los comerciantes de mercados populares en la capital.
Los vendedores en los puestos de piscinas que cada año se ubican en diferentes puntos de Managua, previo y durante la Semana Santa, declaran que las ventas de estos productos han estado «bajas» en comparación con años anteriores, donde sí se vendió como «pan caliente».
Aunque los comerciantes siempre ponen sus expectativas en que las ventas mejoren durante la Semana Mayor —ya que el Estado paga por adelantado y manda a los trabajadores de vacaciones—, están conscientes de la difícil situación económica que atraviesan las familias nicaragüenses.
«Están malas (las ventas)», dijo tajante Carlos, un comerciante de piscinas que lleva varias semanas exhibiendo su producto en una calle ubicada en el sector del mercado Roberto Huembes. «Las ventas no están tan buenas, estuvieron mejor en otros años, pero esperamos que la situación mejore en los próximos días», comentó por su parte Jefferson Méndez, otro comerciante de piscinas, quien agregó que para dinamizar las ventas han tenido que bajar el precio del producto, «además que hay mucha competencia», dijo.
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Los vendedores compartieron que los precios de las piscinas rondan entre los tres mil y 10 mil córdobas, según el tamaño y calidad del producto. Aseguran que la más cotizada sigue siendo la del tamaño familiar, que oscila entre los 1,300 y 6,000 córdobas. Aunque hay otras más económicas.
«Tenemos la familiar que no se infla a 1,350 córdobas, la mediana que no se infla la dejamos en 800. Tenemos la inflable pequeña para niños de tres años en 320, está la otra más grande en 850 córdobas. También está la inflable familiar con asientito en 2,100», enumeró Méndez algunos precios. Si desea una de mejor calidad puede encontrarla entre 6,500 y hasta 9,500 córdobas, aseguró.

Almíbar por «las nubes»
Un sondeo realizado por LA PRENSA en el mercado Roberto Huembes constató que el precio de los ingredientes que se utilizan para preparar el almíbar registran un fuerte aumento, lo que ha provocado que los nicaragüenses opten por comprar este postre ya preparado, aseguró Luvy Zúniga, de la dulcería La Granadina.
«Le puedo decir que como en ningún año el precio de las frutas las han alterado, todo está carísimo, la leña, las papayas cuestan hasta 300 o 400 córdobas una docena, el bidón de jocotes nos sale en 300 córdobas, demasiado carísimo, pero aquí estamos conservando nuestras raíces y costumbres», señaló la comerciante.
En cuanto al precio de este postre, Zúniga detalló que la libra cuesta entre 180 y 200 córdobas, aunque aseguró que también puede vender porciones individuales que van desde los 30 córdobas «según el alcance del bolsillo, porque entendemos que muchas personas no tienen para comprar la libra», señaló la comerciante.
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La vendedora de dulces asegura que las ventas han estado «malas», pero confía que en los próximos tres días van a mejorar. «El año pasado estuvieron mejor, pero como mujer de fe aquí estoy creyendo que me irá bien», finalizó.

Pescado seco «inalcanzable»
Los comerciantes de mariscos del mercado Israel Lewites, en Managua, comentaron a este Diario que la venta de pescado seco —que acompaña la dieta de los nicaragüenses en Semana Santa—, ha disminuido en los últimos días debido a su alto precio, que ronda entre los 250 y 350 la libra. Los vendedores atribuyen este aumento al alza que ha habido en los combustibles.
«Las ventas han estado bien bajas y se debe a que el precio del pescado seco ha subido y esto es porque la gasolina está cara y los pescadores invierten más en sus botes y entre más le suben (al combustible) más caro se pone el producto», declaró Adrián Martínez, comerciante de mariscos del Israel Lewites.

Otro comerciante detalló que el pargo seco se cotiza a 250 córdobas la libra, el sábalo real a 300 la libra y el gaspar a 350 la libra. En cuanto al pargo rojo se vende entre 150 y 180 la libra; mientras la libra de camarones oscila entre los 180 y 220, según su tamaño.
En cuanto al precio del pinolillo y pinol, bebidas típicas que suelen acompañar los platos nicaragüenses durante este periodo de consagración, tiene un valor de 25 y 35 córdobas la libra respectivamente. Rosa María López, comerciante del Israel Lewites, también señaló que hubo un incremento en el precio de este producto.